
Pese a que cuenta con muchos ingresos económicos.
La disculpa de los funcionarios del cementerio general, regido por la Beneficencia de Iquitos, es que los ingresos de ese camposanto van dirigidos a mantener el asilo, el colegio María Teresa y una casa para niños.
Sin embargo, los ingresos superarían a los gastos que ellos registran de manera mensual, de lo contrario no habrían contratado a tantos locadores duplicando la misma gestión al interior de la BP.
El cementerio general “San Miguel Arcángel”, parece detenido en el tiempo. Si no fuera por los pabellones que se han construido en la parte posterior y que de inmediato se iban llenando en la época de pandemia. Lo que rindió muchos ingresos a la BP. Por eso pudieron comprar una combi, no un carro funerario.
Ese dinero, que fue bastante, según el mismo reporte de la BP, debió invertirse en el arreglo de los pabellones antiguos, cuyos techos ya caen encima a los ocasionales visitantes. Los nichos antiguos llenos de moho, siguen igual o más que hace 100 años.
La basura arrojada por las esquinas, nadie la retira. Las veredas rajadas son un peligro para los visitantes. La parte posterior está llena de maleza, ni siquiera contratan a gente para que pode. O convocan a los ciudadanos a una gran minga para que lo hagan, siempre hay gente dispuesta a hacerlo.
Como el docente y los alumnos del colegio “Fernando Lores Tenazoa”, el más antiguo de Iquitos, como dice el mismo maestro; quiénes al ver tanta cantidad de moho en las tumbas, se organizaron para hacer la limpieza, sin nada a cambio.
Igual se espera que el nuevo año, la nueva gestión municipal, designe a gente con sentimiento social para que pueda mejorar al histórico cementerio general de Iquitos, donde incluso se han grabado imágenes para una película.










