Luego de la visita y el anuncio del presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski, a Cantagallo en Lima, una nueva historia se empezó a escribir para los habitantes de esta comunidad shipiba ubicada en la capital del país, como una muestra de la selva en plena costa peruana, aquella gente que en medio de la desgracia por el siniestro, se le abre una esperanza de “techo propio”.
Lo anunció el mandatario y como era de esperarse las estrellas se iluminaron en las mentes de estos paisanos amazónicos, quienes después de muchas lágrimas derramadas, saltaron, bailaron, gritaron, cantaron en su lengua nativa, así expresaron su alegría. Una noticia así, cercana a la Navidad, suena a regalo divino a través de una figura terrenal. Aunque para los shipibos otras fuerzas espirituales se habrían cruzado.
Lo importante es que de acuerdo a los estudios de suelo, el terreno donde se ubica la comunidad shipiba de Cantagallo, está en condiciones habitables, esto estaba un poco en duda y ha sido confirmada su habitabilidad. El proyecto será completo casas de material noble, los servicios básicos, así como títulos de propiedad.
Este anuncio es importante, sin embargo, los damnificados necesitan mejores condiciones en la actualidad, porque se sabe que viven en precarias carpas que les sirve solo para dormir. Si bien el verano se aproxima, la parte más dura en esas condiciones será cuando nuevamente regrese el invierno. Por lo que deberían mejorarse actualmente sus condiciones de vida. Sea con ambientes prefabricados, hasta que se culmine la construcción de las viviendas.
Los habitantes de Cantagallo, se puede decir que han tenido suerte, porque están siendo atendidos con cierta prontitud y se espera que todo lo anunciado se cumpla, porque esto también pasa por un trámite en la Municipalidad de Lima. El presidente tiene la mejor voluntad y lo ha expresado, queda hacerle el seguimiento respectivo a quienes tienen bajo su responsabilidad la ejecución del proyecto.






