- Su hermano fue secuestrado por la guerrilla, logró huir, pero la amenaza para su familia es latente.
Ya no soportó más. El cacique Secoya Reinel Levi Ibañez, decidió dar la cara y llegar hasta la prefectura de Loreto para dar a conocer toda la problemática que ocurre en la frontera de Perú con Colombia, exactamente por la zona del distrito “Manuel Clavero”- “Soplín Vargas”.
Sobre la invasión de grupos guerrilleros, quienes vienen captando a menores de 9 años para arriba, a fin que les sirva en sus tareas ilícitas. Incluso en laboratorios de coca.
Por ello es que él y otras familias huyeron de esa trágica realidad en la que ni siquiera las fuerzas armadas se animan a intervenir, prefieren tapar la realidad, antes de decir que hace años el gobierno desmanteló los 18 Puestos de Vigilancia de Frontera (PVF), que protegían a las comunidades nativas.
Se recibió un mensaje desde el distrito de “Manuel Clavero”- “Soplín Vargas”, diciendo lo siguiente: “Acá hay un total abandono por parte del Estado, donde los grupos al margen de la ley son dueños, pero la culpa la tiene el gobierno por desmilitarizar la frontera.
El ejército está en “Soplín Vargas”, como la policía, pero no tienen logística para cumplir sus funciones. No patrullan el pueblo. Esas cosas que ustedes han publicado, vienen pasando en las comunidades cercanas a “Soplín”, donde NO hay PRESENCIA DE LAS FUERZAS ARMADAS Y LA POLICÍA NACIONAL.
Son familias de la comunidad nativa “Zambelin de Taricaya”. Y como no hay control de parte del ejército y la PNP, es mejor cerrar la boca” dice la fuente con total precisión.
Se pudo entrevistar al cacique Secoya, antes que ingrese a dialogar con el prefecto de Loreto.
“En un tiempo mi zona estuvo bien, pero llegó el grupo armado “Comando de la Frontera”, nos prohibió hacer nuestras chacras, cazar animales, ¿de qué íbamos a vivir? Por eso decidimos irnos silenciosos a Iquitos a ver si encontramos tiertra para trabajar y vivir. Allá captan a niños desde los 9 años, yo no quiero eso para mis hijos.
Hace unos 4 días los guerrilleros cogieron a mi hermano, me avisaron desde allá. Le dijeron que, si no asomaba mi persona dentro de una semana, lo pueden pelar. Pero mi hermano logró “volar”, se escapó. Estamos bien preocupados porque si no volvemos nos van a acabar a toda la familia, está grave la situación allá. Yo pensaba volver, pero ahora mi condición se ha agravado, es más difícil.
Por eso he venido hasta la prefectura a pedir a la autoridad que, junto con las fuerzas armadas, rescate a mi hermano que se encuentra en Leguízamo y al resto de la familia que está en la comunidad de Yaricaya, antes de que sea demasiado tarde. Deben intervenir la zona porque existe hasta un laboratorio donde se fabrica esa “harina” (coca). Son como 1,800 combatientes que están por la frontera, no son pocos.
Sé que el prefecto va a hablar con el presidente Pedro Castillo y ojalá que él escuche mi voz de lo que pasa en la frontera ahora. Soy cacique Secoya, autoridad indígena de mi pueblo y espero que me escuche el mandatario para que apoye a la población y no nos tengan tanto en el abandono en que estamos” habló Levi.
Al final se observó un documento enviado al gobierno regional desde el mes de mayo, donde el cacique le menciona el problema y alerta sobre los grupos armados y la narco-guerrilla, que no los deja desarrollar sus actividades por las captaciones y las amenazas de muerte. El gobierno regional tampoco ha hecho nada para impedir la dramática realidad de los loretanos en esa parte de la frontera.





