- Dijo el Monseñor Miguel Ángel Cadenas Cardo, al inicio de la Cumbre Amazónica del Agua, que durará hasta el día de mañana.
Ayer se observó una asistencia importante de representantes de organizaciones eclesiales, científicas y sociales de unos 10 países invitados. Como ya se conoce la actividad es organizada por la Vicaría del Agua del Vicariato Apostólico de Iquitos y tiene como objetivo generar un espacio de diálogo frente a la crisis hídrica que afecta a diversas regiones amazónicas.
La cumbre buscará articular esfuerzos entre la ciencia, la fe y los pueblos indígenas, tomando como base los documentos Laudato Si y Querida Amazonia, de la Iglesia Católica. Participan representantes de organizaciones como el CELAM, la REPAM, la Red Iglesias y Minería, el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, la PUCP, CEAMA, el CAAAP, Forum Solidaridad, IDL, WCS, la Fundación Moore y Aguas Amazónicas.
“Bienvenidos a Iquitos donde confluyen parte de los ríos de la Amazonía norte, enviamos el agua para las comunidades y pueblos indígenas, así como ciudades que viven en el río Amazonas. ¿Por qué celebrar estos días la Cumbre del Agua? En Perú el mes de octubre es el mes del Señor de los Milagros.
El 1 de octubre celebramos a Santa Teresa, una hermana contemplativa y la contemplación tiene mucho que decirnos en este tiempo. En estos tiempos de extractivismo, de rapidez y aceleración lo que necesitamos es contemplar la creación de Dios. El 2 de octubre celebramos Los Ángeles Custodios, para que Dios nos guarde, nos proteja a nosotros y a toda la creación. El 4 de octubre es el día de San Francisco de Asís, el patrono del Medio Ambiente y clausuramos el tiempo de la creación que comenzó el 1 de septiembre.
Juan Carlos Galeano, es un novelista y poeta colombiano nacido en la Amazonía, en un pequeño libro de aforismos, dice que la mejor manera de conocer un río, es sintiéndolo como lo hacen las palizadas y los jacintos en las orillas.
Juan Carlos nos habla de sentir. El 3 de octubre del año 2000, un derrame desgraciado de petróleo en San José de Saramuro (Marañón), la primera impresión que tuve vino por el olfato 2 horas antes de percibir, de ver el desastre que había causado ese derrame, el olor era intenso. Como es intenso el olor cuando uno visita el asentamiento humano 21 de septiembre e Iván Vásquez, en Punchana. Que están en un desagüe abierto. Es algo muy doloroso. Cuentan con una sentencia del Tribunal Constitucional que no se cumple” expresó Miguel Ángel.
Luego agregó: “El pescado es importante en la dieta amazónica, también para los cristianos que celebramos el rito más importante con una comida, recordando precisamente la comida de Jesús resucitado con pescado, donde le reconocemos como nuestro Señor. En Juan XXI, se dice que recogen 153 peces grandes, una forma de expresar abundancia. Las comidas con el resucitado nos ayudan a anticipar el banquete escatológico del reino, por tanto, comer con Jesús resucitado, es un aliciente para cuidar, custodiar, proteger el pescado actual.
La comida con el resucitado se convierte en una fuente de inspiración para la protección de la comida actual del pescado del Amazonas. El 3er. Aforismo de Juan Carlos Galeano, señala: “Diríamos toda la verdad sobre la Amazonía si en lugar de palabras usáramos gotas”.
Bienvenidos a la Cumbre Amazónica del Agua, que se convierta en un espacio de coordinación y defensa del agua, la vida y de la Amazonía. Este es un espacio para hablar con audacia, con parresia (La parresía es un término griego que significa “decirlo todo” y describe la práctica de hablar con franqueza y valentía, sin temor a decir la verdad, incluso cuando esto puede conllevar peligro o ir en contra de las opiniones de quienes tienen poder); como lo hacían los antiguos cristianos. ¡Somos agua, somos vida, somos esperanza! Bienvenidos a Iquitos” concluyó el Obispo de Iquitos.
(Luz Marina Herrera Lama).






