Beneficencia de Iquitos debería cambiar de nombre

  • Desde hace mucho tiempo se ha convertido en una entidad que más piensa en los negocios, que en las necesidades de un pueblo en pobreza.


Gerente actual desea que salgan las madres pobres del hospital, mientras ella viaja y se gasta viáticos de la entidad en buenos hoteles.
Todos en Loreto conocen que al hospital Iquitos, más que por su nombre: “César Garayar García”, lo identifican como “el hospital de los pobres”. Porque las personas de escasos recursos prefieren atenderse en ese nosocomio por su rapidez, calidez, profesionalismo de médicos o apremio, por lo que sea, pero como primera alternativa siempre toman al hospital Iquitos.
Trabajadores y población en general vienen haciendo un esfuerzo extralimitado en seguir asistiendo a ambientes de contingencia que no son los mejores, pero que les permite atender la salud antes de resquebrajarse profundamente.
La mayor parte del terreno y los ambientes pertenecen al Ejército del Perú, donde funciona su Hospital Santa Rosa. Pero hay un sector que es justamente el que está por la Av. Grau, que pertenece a la Beneficencia de Iquitos, antes Beneficencia Pública. Muchos deben recordar que por ahí funcionaba una parte de medicina legal.
Sabiendo la Beneficencia que en ese lado están en fila las camas de las madres que acaban de dar a luz, el área de neonatología donde llevan a los niños que necesitan de incubadora; conociendo que aún no se termina el nuevo hospital Iquitos, están presionando para que se les devuelvan los ambientes. ¿Qué negocio quieren poner ahí?
Porque desde antes de la pandemia covid la Beneficencia cambió de política. Negocios que rindan más dinero, bajo la constante de que tienen que generar ingresos propios para mantener otras entidades. En la pandemia covid recabaron decenas de miles de soles ¿han dado cuenta en qué exactamente han gastado? ¿En hacer más pabellones sobrevalorados?
El cementerio es un peligro latente cuando se visita, las veredas rajadas, los desperdicios dejados por todos lados, tumbas vendidas de manera clandestina, pero ese es otro tema. Es decir, una Beneficencia que ya no debería llevar ese nombre porque no tiene beneficios para la población vulnerable. Incluso en su colegio María Reiche, según Defensoría, han estado cobrando por una serie de conceptos.
Todo esto para que ingrese dinero fresco y algunos de los funcionarios dispongan de plata para sus viajes de negocios. Como se aprecia en las fotos a la ex jefa de Serfin y actual gerente general de la Beneficencia. Hospedada en un hotel de la Av. Larco, en Miraflores. Con asistente y con uniformes de la entidad.
¿Dicha gerente ha recorrido el ambiente que ahora le quieren quitar al hospital de contingencia Iquitos? Ese accionar solo demuestra la falta absoluta de sensibilidad social de la funcionaria. (Luz Marina Herrera Lama).

3 comentarios en “Beneficencia de Iquitos debería cambiar de nombre

  1. Ese tipo de actitudes de un funcionario del Sector Público merece el repudio total y la restitución inmediata, gastarse el dinero el estado en viajes y lujos innecesarios denotan la mala decisión de poner en el cargo a quien no se el personal idóneo

  2. ¿Quién fiscaliza a la beneficencia?
    Es importante para poder denunciar los malos manejos.

  3. La fiscalia, la Contraloría qué esperan para intervenir

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