- El pequeño Gisbert es un ejemplo de las atenciones realizadas en estos “hospitales flotantes”

Cuando Gisbert estuvo en el vientre iba a tener un nacimiento de alto riesgo, pero gracias a la atención oportuna que recibió su madre en el buque PIAS Río Napo, en Loreto, el parto fue un éxito, siendo el segundo bebé en llegar al mundo a bordo de dicho buque, y ahora que cumplió dos años lo celebró fuerte y sano en la misma embarcación que lo vio nacer.
En su último zarpe, el buque Plataforma Itinerante de Acción Social (PIAS) Río Napo, que gestiona el Programa PAIS del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), en coordinación con la Marina de Guerra del Perú (MGP), llegó a la comunidad nativa Nueva Libertad, en Loreto a donde llegaron el pequeño Gisbert y su madre, quienes viven en la comunidad cercana de Negro Urco.
En la nave, que surca el río Napo llevando servicios médicos a diversas comunidades nativas, el niño pasó por su control anual preventivo de crecimiento y desarrollo, recorriendo las mismas instalaciones donde un 26 de agosto de 2018 nació con un peso de 3500 gramos y 51 centímetros de estatura. Desde aquel momento Gisbert cuenta con el Seguro Integral de Salud (SIS) y recibe atención médica de calidad al igual que su madre.
“Un día antes de dar a luz tenía la presión muy alta, me iban a llevar de emergencia a Iquitos, pero el clima no permitió que la avioneta despegara, sin embargo, en el buque PIAS hicieron de todo para salvarnos y como agradecimiento mi hijo lleva el nombre del médico que me atendió”, recordó María Puentes.
En los casos de nacimientos con complicaciones, las madres y sus bebés permanecen en el buque por unos días, mientras siguen navegando por las comunidades, para monitorear de cerca su estado de salud. Durante ese lapso se realizan consultas de telemedicina gracias a los equipos y la tecnología instalada en la embarcación antes de darles el alta médica.
Si se trata de un caso grave, se gestiona la transferencia de la paciente para su evacuación al hospital vía aérea. En ambos casos, se siguen los protocolos de atención para salvaguardar la vida de las madres y sus bebés. (R. Graicht)





