-Contribuyendo a la educación escolar
Una expresión que eleva y emerge del arte indígena prehispánico sobre las rocas, donde antiguos artistas plasmaron figuras naturalizadas y estilizadas mediante las técnicas de percusión y abrasión, para narrar acontecimientos relevantes que afectaba la vida de estos pueblos, sea en su relación hombre – felino, sea en su relación sociedad – medioambiente.
Con el descubrimiento de los Petroglifos de la cuenca del Armanayacu, tributario del río Paranapura, Bajo Huallaga y que orgullosamente esté ubicado en la Amazonía peruana, las expresiones de pintura rupestre siempre han estado desde el inicio de la vida humana en esta parte del planeta tierra.
Durante el 99 al 2001, un aún estudiante Santiago Rivas Panduro, incursionaba junto a otros investigadores, expertos en antropología, hasta esta zona en Balsapuerto. Ahí impulsado también por el ansia de elaborar su tesis con este descubrimiento tan espectacular, logró hasta la fecha identificar y registrar 50 monumentos arqueológicos prehispánicos en la cuenca del río Paranapura, «…pero existen muchos más…» asegura Santiago Rivas. «Entre ellos tenemos 12 asentamientos arqueológicos, 25 rocas petroglifos (dos de ellas también rocas talleres líticos), y 13 rocas talleres líticos».
Las siete rocas petroglifos, y sus figuras rupestres, fueron reproducidas a través del arte escultórico por el artista iquiteño Miguel Tapullima, egresado de la escuela de Bellas Artes, «Víctor Morey Peña» en la especialidad de dibujo y escultura, a una escala 1/10, para la exposición museográfica del proyecto cultural «Arqueología Amazónica para Niños», pensando en contribuir a la educación escolar, en un esfuerzo conjunto de la Dirección Regional de Cultura de Loreto del Ministerio de Cultura y el Gobierno Regional de Loreto, muestra que viene exhibiéndose en Iquitos y que se proyecta a que sea itinerante en las capitales de provincia de Loreto, Lima y quizá también Europa.
Para el arqueólogo, la reproducción de estas siete esculturas ha sido de valiosa ayuda para interpretar el contexto general de los grabados rupestres, relacionando los motivos plasmados en las rocas (figuras humanas, aves, batracios, rostros humanos, pisadas humanas, pisadas de felinos, «caídas de lluvia», etc.), y la ubicación de estos motivos en el contexto tridimensional de la misma roca: relieve (relieve plano, relieve inclinado, convexo, cóncavo, erosión o alteración natural), posición (techo, frontis), y elevación (inferior, superior).
Estos petroglifos representan, para Rivas, un práctica de rituales con la finalidad de pedir o implorar a los dioses la salvación de vidas humadas, de los ataques y asesinatos de los felinos a las personas, especialmente los niños o la recuperación del ecosistema, de las sequías que afectaron los bosques agotando los alimentos de los demás seres vivos, incluyendo del propio hombre.
Sin lugar a duda una percepción que también podría ser visto fácilmente, con un poco más de análisis, por parte de los niños, quienes tienen la mente libre para recibir información y saber desenvolverse en su medio.
Pero la arqueológica amazónica debe ir en aumento y sobre todo esos esfuerzos por estudios y publicaciones, pues Santiago pretende concentrar esfuerzos para la publicación de un libro sobre las rocas petroglifos y rocas talleres líticos del Paranapura, pues son más de 1000 grabados rupestres y decenas de huellas de talleres líticos que ellas contienen.
«Es prioritario que se inicie un programa de investigación amplia e interdisciplinaria para esta cuenca (arqueología, antropología, historia, lingüística, medio ambiente, y educación), el de la «Unidad Ejecutora Amazonía Peruana – Selva Baja» por parte del Ministerio de Cultura, que además conlleve a declarar todos los monumentos arqueológicos como Patrimonio Cultural de la Nación, puesto que hasta la fecha ninguno de ellos está debida o correctamente declarado», explica.
Mientras tanto, para el artista, quien tiene obras como el «Paseo de los héroes», la escultura «La Yara» ganadora del II concurso de artes plástica de la Escuela de Bellas artes, así como la elaboración de los dos últimos escenarios temáticos uno de la entrega del galardón del río Amazonas y del aniversario de Iquitos, es un privilegio haber podido elaborar la replicas de estos petroglifos.
La muestra está abierta en la Dirección Regional de Cultural ubicada en el Malecón Tarapacá cuadra 3, para todos aquellos que deseen reencontrarse con nuestra historia amazónica, nuestra cultura, nuestros antepasados, en esta importante muestra. (MIPR)