- El trabajo forzoso está penalizado con cárcel que va hasta los 25 años como el caso ocurrido en las galerías Nicolini en Lima.
- En Iquitos empleadas del hogar ganan entre 200, 300 hasta 400 soles, cuando el salario mínimo ya supera los 1000 soles, es el trabajo forzoso que menos se evidencia.
En un reciente evento sobre el trabajo forzoso y otras formas de explotación laboral, pudo abrirse un importante debate sobre este delicado tema, donde conversamos sobre algunos aspectos impactantes con Luis Enrique Aguilar, director de políticas y estrategias de CHS Alternativo, organizadores del taller.
Respecto a lo que se entiende por trabajo forzoso. “Básicamente a la involuntariedad. Tanto la definición del derecho internacional como del código penal hacen incapié en que la persona es obligada a realizar un trabajo o brindar un servicio o sometida a eso”.
Señaló que si bien ambas definiciones tienen otros elementos, tienen como elemento neurálgico la involuntariedad, la persona no quiere realizar ese trabajo, no quiere involucrarse o quiere salir. En todos esos casos no le dejan ejercer su voluntad. Ese es el elemento central que nos permite entender la magnitud del trabajo forzoso.
En nuestro país “se han identificado varias cosas y se han estimado otras. Se ha identificado que el trabajo forzoso existe, por ejemplo en la tala de madera ilegal, en la minería ilegal, en la industria textil, en la industria agropecuaria, en el procesamiento de palma aceitera, en el cultivo de arroz, y en otros productos, también en el comercio de baja escala”.
Y donde se nota más el trabajo forzoso, pero también existe menos evidencia es en el trabajo doméstico. La información oficial sobre trabajo forzoso es muy precaria todavía, hay necesidad de desarrollarlo. En este momento el único dato cierto que se tiene es por ejemplo el del Ministerio Público que ha identificado recién 28 casos de trabajo forzoso desde el año 2017.
Precisó que “Por supuesto no es un problema que se deba propiamente al Ministerio Público sino a la poca denuncia de casos que se realizan y en las dificultades que hay para el procesamiento de esas denuncias y de su investigación, y por supuesto también a una serie de factores que ya tienen que ver con los problemas y brechas que existen en materia de acceso a la justicia”.
Sin embargo, agregó que CHS Alternativo con el Instituto Estudios Peruanos hicieron una estimación de más o menos de cuál podría ser la magnitud del trabajo forzoso. Ahí hay dos datos relevantes. Uno de ellos es que 3 millones 400 mil personas en el país habrían sufrido de trabajo forzoso. “La encuesta es representativamente hablando a nivel nacional, y es la segunda medición que hacemos, en la primera medición salió un poquito más elevado el año 2019. Está dentro del margen de error. Esa es la información que hay”.
En relación a qué hacer para revertir este problema social, manifestó “Creo que las respuestas están en varios niveles, pero hay tres cosas fundamentales, en primer lugar generar más información para que las personas que puedan estar pasando por una situación de trabajo forzoso o que puedan conocer un caso, alerten o denuncien ante las autoridades públicas esa situación”.
Así informó: “Estamos en una campaña nacional Paremos el trabajo forzoso, que realizamos con RPP, en el marco de las estrategias de valor compartido y que nos ha permitido una serie de productos comunicacionales, y espacios periodísticos donde se está tocando el tema”.
Esa es una mirada, pero si nos ponemos del lado del trabajador que no tiene otra alternativa, probablemente pueda seguir en él, lo que se presenta muy complejo. “Uno de los factores que aprovechan las personas que explotan a otras personas, es la situación de vulnerabilidad de quienes están desempleados, están por determinadas condiciones personales, sociales, económicas, está casi obligada a aceptar determinadas condiciones laborales porque necesita recibir el ingreso”.
En Loreto se hizo una estimación de la diferencia entre el sueldo mínimo vital y lo que se paga en una casa a una trabajadora del hogar o trabajador, dependiendo de su sexo. Se habla de una diferencia de salarios que se pagan de 200, 300 hasta 400 soles, mientras el salario mínimo ya supera los 1000 soles. Eso quiere decir que esa persona que en realidad debería ganar un poco más, por lo menos el salario mínimo, no lo está recibiendo.
Respecto a sanciones para quienes actúan como victimarios en el tema de trabajos forzosos, recordó a las Galerías Nicolini en Lima, donde dos jóvenes murieron a vista de muchos, quienes fueron encerrados en un almacén y se quedaron vivos atrapados por las llamas, ni los bomberos pudieron llegar hasta donde se encontraban para rescatarlos, a pesar que se les pudo ver pidiendo ayuda. Trabajaban 14 a 16 horas al día. Murieron asfixiados. Los dueños fueron sentenciados a 25 años de cárcel.
Se busca que todos tengan información a las sanciones penales que hay al respecto, porque ahora el trabajo forzoso es un delito, y en ese sentido por desconocimiento y desinformación terminan cometiendo este grave delito. Estas personas si fueran denunciadas o encontradas en este tipo de delitos van a ser sentenciadas con la drasticidad de la ley. (DL)




