- Y piden defensa de la soberanía energética
Diversos sectores vinculados al ámbito energético y laboral hicieron un llamado de alerta al pueblo peruano frente a lo que consideran un intento del actual gobierno transitorio de avanzar en la concesión de los activos más importantes de Petroperú, entre ellos sus refinerías, el Oleoducto Norperuano, las plantas de ventas y su edificio principal.
De acuerdo con el pronunciamiento, esta eventual concesión sería interpretada como un proceso encubierto de privatización de la empresa estatal más representativa del sector energético, lo que significaría —según advierten— el inicio de un “descuartizamiento” de Petroperú. Señalan además que la actual crisis económica de la empresa es consecuencia de gestiones pasadas deficientes, sin que hasta el momento se haya determinado responsabilidades claras.
En ese contexto, exhortan a las organizaciones civiles y sindicales del país a unirse en defensa de la soberanía energética nacional, rechazando cualquier intento de transferir activos estratégicos a manos privadas. Consideran que Petroperú cumple un rol clave en el desarrollo y la seguridad energética del país, por lo que su debilitamiento tendría consecuencias a largo plazo.
El pronunciamiento también se refiere a los recientes cambios gerenciales en la empresa estatal. Si bien saludan las modificaciones, demandan que estas se basen estrictamente en criterios de meritocracia, con profesionales que cuenten con experiencia comprobada en el sector energético e hidrocarburos, sin injerencias políticas ni designaciones arbitrarias. Asimismo, exigen que quienes asuman cargos directivos no tengan antecedentes penales ni judiciales.
De otro lado, se solicita al ministro de Energía y Minas investigar la conducta del asesor Mario López Tejarina, quien, según versiones difundidas en medios de comunicación, habría tenido expresiones irrespetuosas contra funcionarias del sector. Los firmantes consideran que este tipo de comportamientos no deben ser tolerados y recuerdan episodios pasados similares que generaron rechazo público.
Finalmente, plantean que una verdadera reestructuración de Petroperú no pasa únicamente por cambios administrativos, sino por la recuperación de los pozos petroleros de mayor producción a nivel nacional. En ese sentido, proponen que la inversión privada se oriente a la exploración y explotación de lotes petroleros actualmente inactivos, pero con participación directa de Petroperú, a fin de reducir los elevados costos que implica la compra mensual de crudo para refinación.
El pronunciamiento concluye con un rechazo firme a la concesión de las refinerías de Conchán, El Milagro, Talara e Iquitos, así como de las plantas de ventas y el Oleoducto Norperuano, y reafirma su respaldo a la fiscalización, la defensa de los derechos laborales vigentes y el respeto a la negociación colectiva. (C. Ampuero)





