- Obra fue entregada a fines del periodo del ex gobernador Elisbán Ochoa.


Lo que fue recibido con gran expectativa por la población de Nauta y los turistas, ahora muestra un panorama descuidado. Empezando que la laguna ya no es de agua natural como era antes, donde se apreciaba desde lejos a las taricayas y los paiches.
Para las taricayas, incluso había una especie de canoas pequeñas donde se ubicaban a tomar el sol. Ahora solo se les distingue cuando las pocas visitas llevan pan, cáscara de aguaje, entre otros desperdicios para arrojarles y así saquen su cabeza para consumir. Igual los paiches. Luego están totalmente tapado por las aguas verdes.
¿Qué habrá pasado, qué se tendrá que hacer para que esas aguas vuelvan a ser naturales? No se sabe. Algunos expertos en el tema tendrían que evaluar esa realidad, de lo contrario las nuevas generaciones creerán que los peces y las taricayas, viven así en su hábitat natural, no siendo así.
La mejora a la laguna Sapi-Sapi, demandó un aproximado de 6 millones de soles. Hoy muestra, incluso, cables desconectados, parchados con cinta, lo que podría ocasionar un accidente.
Se pensaba que habría más artesanos vendiendo, más trabajo y movimiento económico. nada de eso se observó el día de ayer. Únicamente hay una señora que vende artesanía en una mesa antigua y a un costado, varias sillas rotas.
En la obra trabajaron muchos profesionales, sin embargo, los materiales al parecer no fueron de buena calidad, ya que se ve resquebrajamiento en varias zonas. Tubos oxidados, malocas con maderas de mala calidad.
“La laguna es natural y se podrán apreciar diversidad de peces de la Amazonía como paiches y también taricayas, mientras los visitantes pasean en las canoitas a pedales” se dijo años pasados cuando fue inaugurada la laguna. Ahora no se observa nada de eso. Nada. Alguien debe hacer algo para recuperarla. (LMHL).





