- Hubo mensajes alentadores, bailes, regalos, bocaditos por el Día del Adulto Mayor.
- Celebración fue organizada por la Sociedad de Beneficencia de Iquitos, en el Centro de atención Residencial para Personas Adultas Mayores (CARPAM) “San Francisco de Asís”.
“Venite volando sabes que tengo ganas de verte y no sé cómo sigo esperando, venite volando, venite volando…” sonaba la canción en el equipo del conocido asilo, haciendo que los adultos mayores tararearan el conocido y antiguo tema.
Observamos a la profesora jubilada Teolina Tafur Vda. de Varela (74), entonar la letra en voz alta. Pensamos en que quizá la melodía le sale desde la profundidad de su alma recordando a su hija que está por California. Tan lejos.
Nos sentamos a su lado. “De la vejez nadie se escapa hija, nadie, por eso hay que tomar vitaminas para dar energía a nuestros tejidos” nos recomienda. Luego reitera una y otra vez que ella vive en el asilo y que es feliz. En ese día mucho más. “Mira ese que baila ahí ve, ahorita se le cae el pantalón, que ni se le caiga, sino que decepción” expresa y ríe pícaramente.
“Hey no es bolero, no es bolero, ya le quiere aparrar ya. ¡qué bonito, qué chévere!” agrega a una pareja que bailaba música criolla, “Callejón de un solo caño”. Una de las bailarinas, Juanita Ríos de Pereyra, carga sus 90 años encima y no aparenta.
“Es que cuando se tiene una actitud positiva en la vida, no se envejece de manera apagada. Ella es una señora que le gusta estar activa, es igual que Teolina, y eso es muy bueno” nos dice la Psicóloga del centro Sandra Saldaña Pinedo.
Estuvo presente la Dra. Lilia Reyes, presidenta de la Beneficencia de Iquitos, quien agradeció en primer término a Dios el estar presentes en ese espacio.
“En la vida llegan momentos en que no podemos valernos por nosotros mismos, a veces la paciencia y tolerancia falta. Por ello, qué bueno que existan instituciones comprometidas en seguir trabajando por las personas que por ley de la vida van envejeciendo. Como todos vamos a llegar a esa etapa, si es que Dios lo permite, la etapa de la vejez.
Quiero resaltar en este día especial el empeño y dedicación de los servidores del Carpam, quienes todos los días sacan paciencia, tolerancia para atender de la mejor manera a los albergados quienes nos permiten acompañarlos en este día del adulto mayor” expresó Reyes.
En nombre de la directora Kity Navas, habló el médico del centro Erwin Ampudia. Él es muy querido por los adultos por eso cuando salió a dar la bienvenida, lo aplaudieron por varios segundos. “Yo también quisiera llegar a la edad que ustedes tienen, eso si Dios lo permite ya que varios casi hemos perdido la vida en pandemia.
Hay que dejar las penas de lado y celebrar como se merece. Todo el personal de salud, enfermeras, psicóloga, el administrativo, rehabilitación, de nutrición, todos trabajamos por el bienestar de ustedes” habló el médico.
Mientras que la Psicóloga Sandra Saldaña Pinedo, resaltó la fecha especial del adulto mayor a nivel nacional. “Renovamos nuestra gratitud, respeto a las personas que viven en esta institución y que tienen un envejecimiento diferente a la que tienen nuestros amados familiares” mencionó entre otras frases alentadoras.
También se hicieron presentes señoras del COFAM, comité femenino de apoyo a la familia militar y la sociedad. Jany de Sandoval, hizo la entrega de bolsas con pañales, galletas, leche en caja etc. en representación de la señora Consuelo de Gonzales, esposa del general de la quinta región militar, Miguel Gonzales Bojórquez. Todos quedaron muy agradecidos con ellas.
Hubo bailes colombianos, así como del país y por supuesto las cumbias antiguas que movieron a varios de los ahí albergados. Adultos con sus bastones y otros, tiernamente, agarrándose de las manos para no caer en el ritmo. Personal administrativo igual salió a bailar, la presidenta de la Beneficencia, también se animó a un baile con los presentes.
El joven cantante Jehoshua Rojas, entonó la famosa canción de Raphael “Mi gran noche”.
“¿Qué pasará? ¿qué misterio habrá? puede ser mi gran noche y al despertar ya mi vida sabrá algo que no conoce. Será, será esta noche ideal que ya nunca se olvida podré reír y cantar, y bailar disfrutando la vida…”
¿Se acuerda de su esposo? Le preguntamos a Teolina al verla y oírla cantando de manera entusiasta. “Bueno sí, él murió en California, por allá se quedó. Ahora yo vivo acá tranquila, no estorbo a nadie, tengo mi pensión y acá me atienden muy bien, estoy muy feliz” dice remarcando el ízzz. Así es la vida.
(Luz Marina Herrera Lama).










