- Menor de 13 años estaría además consumiendo estupefacientes.
Desesperada y al borde del colapso emocional se encuentra Mariela Rojas, una mujer de 48 años que reside en el asentamiento humano Villa 2 de Octubre, a la altura del kilómetro 3 de la carretera interprovincial Iquitos – Nauta. Ella denuncia que su nieto de 13 años, a quien ha criado desde que tenía solo dos meses de nacido, está completamente sumido en la adicción al videojuego en línea Free Fire.
Según relató, el menor ha llegado al punto de robarle el poco dinero que gana lavando ropa ajena para poder gastar en recargas virtuales. “No sé qué hacer. Él ya no me obedece, me roba mi plata para ese juego, y cuando le reclamo, se escapa por las noches y regresa en la madrugada”, comentó la abuela visiblemente afectada.
Mariela teme que el niño también esté iniciándose en el consumo de estupefacientes, pues en las últimas semanas ha notado un comportamiento cada vez más errático y agresivo. “Creo que ya no solo es el juego. Me han dicho que anda con otros chicos fumando cosas raras, y eso me preocupa más todavía”, añadió.
La situación se agrava por la precaria condición económica en la que vive. A pesar de los esfuerzos por sacar adelante a su nieto, la mujer reconoce que ya no puede controlarlo ni mantenerlo adecuadamente. La madre del menor vive en Puerto Maldonado y, aunque envía algo de dinero, no es suficiente para cubrir las necesidades básicas del adolescente.
Ante esta difícil situación, Mariela solicita el apoyo de las autoridades competentes para que su nieto pueda ser ingresado a un albergue o centro de atención especializado, donde reciba ayuda profesional. “Yo ya no puedo más. Quiero que él tenga una oportunidad, que lo ayuden antes que sea tarde”, expresó entre lágrimas.
Vecinos del sector confirmaron el comportamiento problemático del menor y manifestaron su preocupación por los riesgos a los que está expuesto. Pidieron a las instituciones del Estado intervenir cuanto antes para evitar que el caso termine en tragedia. (K. Rodriguez)





