- Donde se come juane que sin duda no tendrá sabor a celebración, sino más bien al de una nostalgia muy grande por la pérdida de muchos amazónicos.
- Qué serán recordados en cientos de hogares en la fecha especial de San Juan.

Debido a que en el año 2019 quizá pasaron juntos yendo a los mercados a comprar los insumos como arroz, gallina, huevos, aceitunas, para preparar un día antes el famoso juane envuelto en hoja de bijao.
Hoy la pena invade los corazones de todo este pueblo loretano, golpeado muy profundamente, traumado por las escenas de dolor, por las historias de amigos perdidos, de seres queridos cuya presencia ya no será gozada en el día a día y eso quizá resulte más devastador que la propia pandemia.
Ayer se pudo observar por breves minutos la entrada y salida de personas en los mercados. Pese a las mascarillas se pudo detectar que el ánimo por el 24 de junio no es el mejor. Su andar al entrar o salir de los centros donde se expenden los productos y las hojas de bijao, no era el mismo. Nada de euforia, más bien de pena y retraimiento.
Comprando como por cumplir y para que la fecha donde todo amazónico que se respete come juane, no pase desapercibida. Los hogares de esta región están cubiertos por una llovizna cargada de pena por los que partieron, por los que no pudieron salvarse de la pandemia. Cubiertos por un hálito de tristeza colectiva de la cual será muy difícil recuperarse.
IQUITOS A 9 DÍAS DE CONCLUIR LA CUARENTENA.
Desde el cerro “Palmeras” se pudo captar imágenes del movimiento vehicular a pocos días de concluir la cuarentena. Motos, autos, colectivos, motocarros, circulando por la Av. Quiñones, mientras que algunos trabajadores de la municipalidad, daban mantenimiento al mencionado cerro.
Momentos más tarde se pudo observar cantidad de sombrillas en la calle 16 de Julio, donde se deslizan nuevamente varios ambulantes. Parecen las sombrillas de playas limeñas en pleno verano. Igual el “hormiguero” de compradores por la calle 9 de Diciembre.
La Casona de Belén (mercado) se muestra pintada y limpia. Lo que no ha sido una decisión atinada, es colocar el módulo sanitario en el frontis de la casona. Ayer se comprobó que no había jabón, ni agua, ni papel para secarse las manos como sí existe en el mercado central y otros. Además, en el central el módulo está en el interior del mercado por lo que está mejor cuidado.
Y es que la municipalidad es la que tiene la responsabilidad de nutrir al módulo donado por el Rotary, pero no lo está haciendo. Un par de trabajadoras, dijeron que recién se había terminado el agua y que pronto colocarían insumos. Mientras que un señor gritaba: “no ponen nada, ahora hay que esperar que llueva para que el tanque se llene”.





