Llevan varios días apostados en las veredas que conducen al ingreso del Grupo Aéreo N°8 en Lima. Nos referimos a decenas de loretanos que han decidido llegar hasta estas instalaciones porque estuvieron educadamente esperando que los llamen para indicarles el día y hora de sus vuelos. Ello no sucedió.
A todo esto, se suma que estas personas que estuvieron en casas de familiares y amigos solidarios se les caía la cara de la vergüenza, al no poder aportar más en lo que significa la estadía en donde les brindaron un techo, un espacio dónde estar, algo qué comer, pero el tiempo se hizo demasiado largo, más de 90 días es demasiado para quien también con lo poco que tiene ofrece ayuda.
Esto se hubiera podido evitar si hubiera sido desde un principio la atención en prioridad a los que llamaron verdaderos varados, que llegaron a Lima por razones de salud, sobre todo, pero el tema se tergiversó y además de los varados por razones de atenciones médicas se sumaron quienes ya vivían en Lima y se quedaron sin trabajo o quisieron regresar. De ello se mostraron evidencias.
El asunto es que en estos días se encuentran en las afueras del Grupo 8, personas de diversas edades en situación delicada de su salud, que se podría agravar por el intenso frío que viene haciendo en el ambiente limeño ante la llegada del invierno, más la altísima humedad.
Se pudo notar desde un inicio, también que el desorden vino cuando no se respetó la lista enviada por el gobierno regional de Loreto, y no hubo nadie en Lima con la autoridad y fuerza suficiencia para hacer respetar esa lista, porque iban apareciendo otras listas, según los varados, de Indeci, de PCM, de la Fap y las sospechas de “pagos” por lo bajo para conseguir un cupo.
Este desorden si hubieran querido de verdad ayudar, se habría solucionado con la autoridad que representan los congresistas por Loreto, que desaparecieron del mapa, que no se juntaron para hacer fuerza y exigir que se atienda primero a los más vulnerables, o en su efecto lograr más vuelos para Iquitos.
La historia se sigue repitiendo y tenemos paisanos nuestros que llegan al poder político, en este caso los congresistas, con promesas de atención al pueblo que los eligió y por tanto representan, pero no actúan al nivel de las necesidades y las exigencias. Así hemos visto vuelos sin humanidad donde reinó el caos, que esperamos en estas horas hayan respuestas y solución a los más vulnerables.

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