Voluntarios

El tema del voluntariado en el país está sostenido formalmente a través de la Ley General del Voluntariado que tiene vigencia desde del 2005, donde define al voluntario como aquella persona natural o jurídica sin fines de lucro que realiza labores propias del voluntariado, en instituciones públicas o privadas, comunidades campesinas y nativas.

Tantas cosas ignoramos que este asunto de la Ley del Voluntariado nos cayó de sorpresa, pensábamos que brindar apoyo, colaborar, era solo parte de una iniciativa personal basado en el amor al prójimo y en el deseo de ser útil hacia personas que lo necesitan en el tiempo que dispongamos.

Algo así como que donamos nuestro tiempo y ciertos conocimientos para ayudar a gente que se encuentre en situaciones de gran necesidad, más de las necesidades que nosotros mismos podamos tener, y no solamente pensando en lo material, sino, en la posibilidad de llevar palabras de esperanza y motivación para seguir luchando con felicidad.

A los primeros voluntarios que tuvimos acceso fueron a los bomberos, a los voluntarios de EsSalud, de la Cruz Roja, Club de Leones y en los últimos tiempos a los voluntarios de Cáritas Perú, que acaban de realizar un taller nacional en Lima para programar sus acciones del 2020, donde participó Cáritas Iquitos y San José del Amazonas del distrito de Indiana, por el Bajo Amazonas.

Y nos animamos a tocar este tema justamente porque ayer 5 de diciembre se celebró el “Día Internacional del Voluntariado”, donde nuestra región Loreto y el país cuenta con miles de personas que actúan en casos de emergencias como inundaciones, sismos, vientos fuertes, incendios forestales, tormentas eléctricas, etc.

Se trata de personas solidarias que con una Ley que les reconoce y regula su actividad, como que entre sus deberes está el de respetar los derechos de los beneficiarios y rechazar cualquier tipo de contraprestación económica.

Y entre sus derechos contar con la seguridad adecuada para salvaguardar su integridad física, psíquica y moral. Ser informado previamente si la labor a desarrollar conllevará algún peligro para su vida y salud. Recibir la capacitación necesaria para el desarrollo del servicio. Acordar libremente el tiempo y el horario que puedan dedicar a la actividad voluntaria, a través de un convenio. ¿Se animan? Es como servir a Jesús en cada persona que veamos.

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