Quienes utilizan la vía aérea como medio de transporte han recibido con  agrado el fallo  del TC que, derogando el Decreto de Urgencia  061-2010, ha aprobado el endose de tiques aéreos por parte de los usuarios que desde ahora ya podrán endosar boletos y  aplazar viajes, sin que pierdan su derecho adquirido al comprar el ticket aéreo.

 

Tal decisión permitirá que el Estado revise los contratos con las empresas de servicios públicos. Por su parte el Tribunal Constitucional avaló con tal decisión el derecho de los usuarios que se veía conculcado por efecto del Decreto de Urgencia que prohibía tal derecho desde el 5 de septiembre del 2010.

 

Se precisa señalar que el fallo del TC es consecuencia de la demanda de inconstitucionalidad presentada el 15 de octubre del 2010 por casi 30  congresistas, bajo la  égida del cogresista Johny Lezcano. Sin duda alguna dicho fallo demuestra que el pedido congresal fue debidamente sustentado y que el derecho de los consumidores tuvieron principal atención ante la poderosa influencia de las compañías aéreas.

 

Se debe precisar que la decisión del TC  alcanza también a los tiques  de transporte terrestre y también hay que especificar que con dicho fallo se da integridad al Código de Defensa del Consumidor que queda intacto y a salvo de los artículos 66.6 y 54.1 que atentaban contra la economía de los peruanos.

 

Dicho fallo permite que un promedio de 5 a 6 millones de usuarios, muchos de ellos de nuestra  región, se vean beneficiados. Y aquí hay que señalar que gracias al  decreto   del TC el Estado podrá mediante la revisión de  los contratos con empresas de servicios, evitar las cláusulas que abusen de los usuarios de luz, agua, teléfono, cable, etc.

 

En lo que a nosotros como población se refiere, podemos decir que la noticia causó jubilo, pues muchos usuarios desde la incursión de compañías  extrajeras en los cielos del Perú, se vieron agredidos económicamente por las  reglas leoninas que aplicaron y que en todo momento agredió a los usuarios loretanos que se vieron expoliados al tener que renunciar a ventajas legales en beneficio de empresas que hicieron del derecho una forma de exacción “legal”.