• César Moreno Culqui, asesor en proyectos de inversión de las cinco cuencas.
  • Por un requisito del Estado, se tienen que canalizar los proyectos a través de las municipalidades, pero no todos entienden.

 

A casi dos años de la persistente lucha de los pueblos indígenas de las cinco cuencas, se podría decir que han avanzado en gran medida en comparación del olvido en el que estaban en la solución de sus necesidades como personas y territorios afectados por la contaminación petrolera de casi 50 años de explotación del “oro negro”, que trajo mucha alegría al inicio, pero gran decepción, después de derrames de crudo.
Las últimas luchas de los pueblos ancestrales han dado lugar a una mayor atención del Estado que ha quedado plasmado en los “Acuerdos de Saramurillo”, los mismos que se vienen cumpliendo de “a gotas”, teniendo en cuenta que se trata de necesidades urgentes y en varias zonas de emergencia. Es por ello que se reinició la protesta que como es de conocimiento público, ha sido suspendida tras conversaciones el viernes último con representantes de la Presidencia del Consejo de Ministros- PCM, en Iquitos.
En torno a los proyectos, César Augusto Moreno Culqui, asesor en proyectos de inversión de las cinco cuencas, ha sido tajante: “Debe quedar bien claro que todo lo que se viene consiguiendo es gracias a la lucha sacrificada de los habitantes indígenas de los pueblos de las cinco cuencas de los ríos Marañón, Chambira, Pastaza, Corrientes y Tigre, sin eso no pudiéramos lograr nada. Aquí todo está en base al acuerdo de Saramurillo”.
Agregó: “Está cumpliéndose con los acuerdos también en la medida que los alcaldes cumplan con presentar los proyectos a los diferentes ministerios y por el apoyo que vienen brindando políticamente los líderes de las organizaciones indígenas, porque sin ellos no pudiera ser posible que estos proyectos avanzaran”.
Respecto a la lentitud del avance de los trámites en los ministerios, comentó: “Lo que sucede es que los funcionarios de Lima no vienen a las reuniones donde están los viceministros y el premier, y es por ello que no entienden la problemática. Ellos quieren imponer un modelo de proyectos que no son acordes a nuestra realidad”.
Moreno Culqui, explicó: “Nosotros que somos de acá y conocemos nuestra realidad, planteamos unos proyectos diferentes a ellos, y ahí es donde tenemos roces, a veces subidos de tono con los funcionarios porque imponen sus cosas, pero ahí los líderes ya en la última reunión que tuvimos en Palacio de Gobierno en presencia del premier, ya pusieron un pare a todo esto”.
Indicó que de su parte el premier César Villanueva se ha quedado comprometido con el director ejecutivo del Programa de Saneamiento Rural, “de coordinar con los líderes de las federaciones para que lleguen a un consenso y sea el proyecto que ellos y los pueblos decidan”.
Detalló que “en el tema de saneamiento se ha avanzado ya con varios proyectos desde el año pasado. Se ha sacado cuatro proyectos grandes en Urarinas, este año salió el proyecto ansiado de la comunidad de Cuninico; asimismo, salieron nueve proyectos para el distrito de Trompeteros, tres para el distrito de Andoas, quedando pendiente el proyecto de saneamiento de la comunidad de Mundial como también de la comunidad de Santa María de Providencia en el río Tigre”.
Invocó: “Lo que se quisiera es que los funcionarios de los Ministerios den un poco de celeridad a los proyectos, porque la Declaratoria de Emergencia en 65 comunidades viene desde el 29 de junio del 2016, ya van a ser dos años y hasta la fecha no se da solución al tema de la contaminación en el río Marañón. Aparte también están las otras cuencas con problemas de contaminación, que también se va implementando”.

MODELOS DE INFRAESTRUCTURA PRE-FABRICADA
De otro lado, debido a que muchas comunidades nativas se ubican en zonas que se desbarrancan o que se inundan todos los años, requieren de diseños arquitectónicos acordes a esa realidad, incluyendo las infraestructuras de tipo pre-fabricadas para una mayor durabilidad. Sobre el tema el asesor de proyectos de inversión de las CC, informó:
“En el ministerio de Vivienda esta tecnología todavía no está acreditada en su manual de operaciones. En las reuniones que hemos tenido informaron que están trabajando fuertemente en la adecuación de esta tecnología a través de resoluciones ministeriales. Nosotros como conocedores de nuestra realidad, vemos que un material pre-fabricado es lo mejor porque simplemente se lo desmontaría y se lo pusiera en otro lugar si hubiera un desbarrancamiento, y es una infraestructura que no se perdería”, precisó.
Así, los funcionarios del Programa Amazonía Rural han decidido instalar unos tres módulos como muestra, para que los líderes, asesores y representantes de las organizaciones indígenas verifiquen, evalúen y vean si funciona. “Ahí se tomarán decisiones”, finalizó. (Diana López M.)