• Gerente de empresa de cacao Tamshi, Lars Reyes
  • Quedó claro que a la nueva empresa no le interesa instalar ninguna fábrica de chocolate
  • Quieren hacer el cacao más fino del mundo mediante proceso de fermentación y secado de semilla

Un nuevo concepto sobre agroforestería vendría siendo aplicado en la jurisdicción del distrito de Fernando Lores-Tamshiyacu, río Amazonas, por la nueva empresa Tamshi tras el paso polémico y en investigación judicial de la anterior Cacao del Norte en una extensión de 1,600 hectáreas sembradas (1´800,000 plantas de cacao) de un total de 2,700 con que cuentan. Aunque se evitó mencionar quiénes son los actuales dueños.
En el lugar, el gerente general Lars Reyes, quien estuvo acompañado del gerente de Operaciones Óscar Grández, explicó que quieren hacer el cacao más fino del mundo mediante un proceso de fermentación y secado de la semilla de la planta que siembran, utilizando “un sistema agroforestal muy amigable con el medio ambiente”.
Según explicaron, el sistema consiste en la plantación de cacao junto a árboles maderables sin arrasar con el bosque y usar la especie “comelina” para proteger el suelo, mantenerla con nutrientes, húmedo y con una temperatura 04 grados por debajo de la temperatura del suelo que no tiene la mencionada especie.
Reyes aseguró que este sistema agroforestal respeta el medio ambiente, el ecosistema, y trata de preservar la flora y la fauna de la región.
Sin embargo, no deja de impresionar la inmensa extensión de plantas de cacao como si fuera un enorme manto verde, atribuidas a lo trabajado anteriormente y mostraron la zona donde el cacao está entre otras plantas nativas y plantones maderables. Faltó tiempo para recorrer todo el terreno y confirmar que no se está arrasando el bosque. Vale decir un antes y un después en imágenes aéreas. Indicó que el sistema agroforestal que aplican lo comparten con los pequeños agricultores de la zona para generar oportunidades de desarrollo y de riqueza. Y también quedó claro que a la nueva empresa no le interesa instalar ninguna fábrica de chocolate como se especulaba en la población tamshiyaquina, sino obtener semillas de calidad para exportar.
Además que no pueden competir con la región San Martín y otras regiones del país en términos de volúmenes de cosecha de cacao.
Aunque particularmente a los pequeños agricultores producir “bolas de chocolate” les viene significando un ingreso económico con el que no contaban y dicen tener pedidos para Navidad. Pero criticaron a su municipalidad distrital porque la carretera de 13 kilómetros en mal estado les dificulta sacar la pequeña producción de cacao y otros productos que tienen.
Los representantes de Tamshi informaron también que tienen 350 empleados que son el sustento de 1,700 personas incluyendo a 500 niños. Los sueldos van de acuerdo al puesto de trabajo de cada uno. “Todo está ante la ley y se paga en el sistema bancario”. En el recorrido se recordó la historia de la palma aceitera del Manití que generó gran expectativa y no prosperó ¿Cuál será la suerte del cacao en Tamshiyacu? El tiempo lo dirá, dependiendo del éxito o no del sistema agroforestal que están aplicando y que para otros especialistas es incompatible con la sostenibilidad de la naturaleza amazónica.
(Diana López M.)