Situación infantil

Se ha hecho una costumbre, pero es un delito para los Estados permitir que infantes tengan que estar realizando labores no acordes para su etapa de desarrollo, debido a que les genera traumas físicos y emocionales de por vida y en perjuicio de las sociedades.
Es así que la situación de la infancia ha llamado la atención de grupos como la Organización Internacional del Trabajo – OIT, que instituyó el 2002 el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, para los 12 de junio de cada año, como una forma de evidenciar la gravísima situación de niños, niñas y adolescentes en las naciones del mundo.
Desde entonces se han instaurado en los países políticas públicas para acabar con este mal social, pero no ha sido abordado con la seriedad que requiere el tema porque los programas a favor de la niñez no cuentan con los presupuestos necesarios para funcionar.
Por eso es una vergüenza que en ciudades como Lima e Iquitos se encuentren niños muy pequeños trabajando durante el día y la noche en total riesgo y muchos en abandono moral y material por parte de sus progenitores, quienes deberían ser procesados.
La ley establece una edad mínima de admisión al empleo que está en el Convenio 138 y sobre las peores formas de trabajo infantil están en el Convenio N°182 y contra los cuales se lucha, pero muy pocos resultados se obtiene. Ello porque una vez ubicados los menores no hay a dónde llevarlos si en sus hogares no encuentran la atención debida.
Los peruanos y peruanas menores de edad son hijos del país, no solamente de sus progenitores, y la Constitución Política del Perú les garantiza un bienestar que los gobiernos de turno no cumplen, porque los recursos económicos del Estado se distraen en banalidades.
El trabajo a una edad inadecuada, de menos de 14 años, los privan de la educación, la salud, el tiempo de ocio y las libertades elementales. Las niñas, niños y adolescentes deben tener educación, un hogar digno, atención a la salud, poder jugar y crecer en un ambiente que haga de la niñez una etapa de alegría y no la explotación del trabajo diario.
Países como Estados Unidos y la República de Cuba, dos sistemas diferentes que protegen a su niñez, al punto que en sus calles no se ve a menores de edad laborando, ni menos mendigando, en todo caso es totalmente mínimo.
Ojalá nuestras autoridades de derechas e izquierdas que se gritan demócratas adoptaran estas experiencias exitosas a favor de nuestra niñez abandonada, y que la fecha de hoy sea un nuevo impulso para lograr ese objetivo tan humano, que reflejaría verdadero amor al prójimo, lo que implicaría invertir en el capital humano, que consideramos, está en emergencia. La OIT debería ser más drástica con los incumplimientos de las naciones.

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