No poder responder con certeza y seguridad unas simples preguntas, hechas por los señores miembros del Jurado Nacional de Elecciones,  ha pintado de cuerpo entero el estado de salud mental del alcalde suspendido Charles Zevallos Eyzaguirre.

Y no se le puede estar presionando de tal manera, tan solo por el enfermizo afán que Zevallos vuelva a ejercer el cargo de alcalde, porque realmente, el hombre no está ni para cosas domésticas, menos aún para un desempeño público.

En esta redacción hemos visto el vídeo de la diligencia llevada a cabo en Lima y, definitivamente, todos concluimos en que Charles Zevallos está muy lejos de poder volver a la Alcaldía, que es interés de un grupo de gente que ha estado acostumbrada a actuar tras bambalinas medrando los fondos públicos, ejerciendo presiones económicas para provecho personal.

Es innegable que en todo esto, alguien está poniendo en juego la salud de un hombre que ha perdido, desgraciadamente, la capacidad de valerse  íntegramente por sí mismo.

Quienes ejercemos el periodismo de forma responsable, no podemos dejar de expresar nuestra preocupación de que sigan  insistiendo en que el alcalde suspendido, sí está en condiciones de volver a gobernar Maynas. No somos de aquellos que se aprovechan de las circunstancias para ganarse unos billetes.  No es nuestra meta conseguir dinero mal habido.

Si es que algo tenemos que decir, libremente, es expresar la voz del pueblo, que dice que Charles necesita rehabilitarse, que debe curarse, porque nadie que tenga buen corazón puede desear un mal a su prójimo.  Basta de insistencias, ya no más manipulación, respétese la condición humana de este hombre que necesita salud para su bienestar y de su familia. Es nuestro mejor deseo