Reiniciará bombeo

A poco más de una semana de la llegada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos – CIDH, que visitará varias comunidades del río Marañón que fueron afectadas por el derrame de crudo de petróleo, la empresa estatal Perú Petro, acaba de anunciar el reinicio de las operaciones del Tramo Norte del Oleoducto Nor Peruano.

Volverá a operar después de casi un año de inactividad y va a permitir transportar 4.000 barriles de petróleo diario provenientes del Lote 192, que como es de conocimiento público está concesionado a la empresa Pacific Stratus Energy. El ramal Norte opera entre Andoas y la estación cinco.

Hasta aquí se conoce es parte de todo un proceso que se esperaba vuelva, pero con las mayores garantías que el caso amerita, dado que fueron 6 derrames de petróleo en un corto tiempo, lo que motivó fuertes protestas de los pueblos indígenas.

Recordemos que el ducto estaba siendo reparado y que mediante el Decreto Legislativo 1292, fue declarado de necesidad pública y de interés nacional la operación segura del Oleoducto, y este mismo dispositivo facultaba a Petroperú a autorizar las inversiones y gastos que resulten necesarios para la adecuada operación del mismo.

También manda el Decreto se asegure el mantenimiento, sostenibilidad y mejoras de la infraestructura del referido Oleoducto, por lo que decir que reactivar el transporte de petróleo y el reinicio de las operaciones será aprovechado “para supervisar si el tubo ha perdido espesor por erosión o corrosión”.

Bueno, en nuestro escaso conocimiento técnico de administración de ductos, como parte del común ciudadano, estas expresiones nos suenan a temerarias, o sea, ha pasado casi un año de inoperatividad justamente para trabajos de supervisión y mantenimiento, y recién verán o volverán a ver si el tubo está en óptimas condiciones. Valdría una aclaración.

Es oportuno que Osinergmin se manifieste en el sentido de que es su competencia supervisar los trabajos que estaba realizando una empresa contratista de prestigio, tal como se dijo en su oportunidad. Estando en días de entrar en operatividad, es importante conocer el resultado de la supervisión realizada a los trabajos de mantenimiento.

Y será este 14 de febrero 2017 que se cumpla un año desde que el ducto dejó de operar. Y nuestro desamor se hace evidente al recordar que por una falta de previsión, irresponsabilidad se ha afectado a muchos paisanos indígenas, en su salud, en su alimentación, en su entorno bosquesino, en sí, en sus vidas en armonía con la naturaleza.

 

 

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