• Caso contrario se corre el riesgo de que sea cerrada el año 2024.

Es decir, si no logra contar con tecnología adecuada para procesar combustibles con los niveles máximos de azufre permitidos por las normas ambientales, deberá cerrar sus operaciones.
Es urgente que las autoridades de Loreto pongan en agenda el proyecto de Ley que está en el Congreso desde el año 2018, y que fue aprobado por unanimidad. Esto convertido en Dictamen en la Comisión de Energía y Minas de pasar a ser Ley, sería una herramienta importante que genere condiciones legales para explorar mecanismos de viabilidad en la modernización de la Refinería Iquitos.
El beneficio de contar con una refinería moderna, según ciertos entendidos, es que se podrá contar con combustibles menos contaminantes, de mejor calidad, cantidad, y diversos octanajes para comercializarlos en regiones cercanas, incluso de Colombia y Brasil. También se podrá producir gas doméstico a menos precio para los hogares, aceites pesados, solventes, etc.
Es pertinente enterarnos que la legislación vigente otorga plazos de cumplimiento, obliga a que el combustible que se comercializa en el Perú, debe contener un máximo permitido de “niveles de azufre”. En casi todas las regiones del Perú, se cumple con dicha obligación, menos en Loreto y 3 o 4 departamentos más.
Si no se cumple dicha obligación, el cierre de la Refinería Iquitos es casi inminente para el año 2024, la amenaza es latente y real, por los plazos legales. “Si ello sucede, se afectará la economía regional no solo por las cifras de desempleo directo e indirecto, sino por el inmediato encarecimiento de combustibles, de la mano con el alza de precios de los productos de consumo masivo”, comentó el político regional Juan Carlos Del Águila.
Debemos contar con combustibles menos contaminantes. El azufre que respiramos en Iquitos, contenido en los combustibles que usan los vehículos de transporte masivo, es altamente contaminante. Los niveles excesivos de emisiones de azufre en la atmósfera que se esparce en nuestras calles, son esencialmente perjudiciales para la salud humana. “Esta situación de hecho, casi imperceptible para la población, silenciosamente viene provocando enfermedades pulmonares de gravedad”.
Si la Refinería de Iquitos no logra contar con tecnología adecuada para procesar combustibles con los niveles máximos de azufre permitidos por las normas ambientales, deberá cerrar sus operaciones. Por lo que se debe gestionar al más alto nivel la modernización de nuestra refinería y evitar el cierre de tan importante planta industrial petroquímica, generadora de empleo y economía. (DL)

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