El mundo está plagado de corrupción y los gobiernos de turno de los países se esfuerzan porque esto disminuya en sus sistemas de gobierno. En unos el problema es muy profundo y en otros apenas se percibe, pero existe. En nuestro caso como país, el tema sabemos es grave.

Y para desaparecer lo más posible este problema social, la lucha actualmente se ha tornado decisiva desde el gobierno central, aunque sectores de oposición reclaman similar celeridad para todos los casos donde exfuncionarios están procesados y que tendrían ciertos vínculos con alguna actual autoridad.

El tema es que cada proceso si bien está en el paquete de corrupción por desfalco económico al Estado y otros en contra la institucionalidad, tienen distintas rutas procesales o se han generado escenarios que retrasan los procedimientos judiciales como del ex presidente Toledo que para juzgarlo primero tiene que ser extraditado, parecido el caso del ex magistrado Hinostroza.

La lucha puede tener muchos matices que ponen obstáculos para el debido proceso como lo que generó el ex mandatario Alan García, quien buscó asilo por lo que él calificó ser un perseguido político, y como todos ya conocemos no fue aceptado su pedido y viene realizando otras denuncias extra proceso que no tienen nada que ver con el asunto por lo que es investigado.

Con todos sus defectos, desde que tenemos uso de razón es la primera vez que se puede palpar una firme decisión del gobierno de turno de buscar recuperar los bienes del Estado mediante los procesos judiciales por corrupción. Y es que no tendrían sentido completo solamente sentenciar penalmente a quienes resulten responsables, sin que se devuelva lo sustraído sea en efectivo o en bienes.

Sobre este punto de la lucha anticorrupción, el presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Julio Velarde, comentó ayer que se debe seguir “luchando contra la corrupción” en el país, además destacó que Perú y Brasil están siendo reconocidos en el exterior por avanzar en la lucha contra este flagelo.

Velarde destacó que la revista especializada The Economist reconoce a Perú y Brasil como países que están luchando contra la corrupción. “Esto en el tiempo se percibe como positivo, frente a otros países en los que más bien la corrupción se conoce, campea y se ha hecho muy poco”.

Mientras que el presidente de la República, Martín Vizcarra, manifestó también ayer el respaldo de su gobierno a la permanencia de los fiscales Rafael Vela y José Domingo Pérez (respetando la independencia de poderes), encargados de las investigaciones del caso Lava Jato. Deben permanecer en sus cargos para fortalecer la lucha contra la corrupción. Fuera maniobras y leguleyadas.