Proyectos productivos

Las respuestas que recibimos de nuestros paisanos campesinos modernos sobre crianza, terminan por no convencernos cuando de inmediato recordamos las historias de nuestras abuelas y abuelos queridos y admirados, hoy más que nunca ante un alto porcentaje de desidia.
Es cierto que nuestra característica de sociedad selvática se asocia a la persona tranquila, de metódica vida saludable, sobre todo en lo que a alimentación natural se refiera (aunque no tan nutritiva en las últimas décadas), medicina vegetal y estilo de vida en contacto con la naturaleza que nos hace fuertes.
Esta descripción se parece a lo que nos contaban cuando éramos niños y llegaban los abuelos de la chacra con harto producto, paiche seco, carne de monte, miel de abeja, harina de plátano (para la mazamorra con leche de vaca fresca que vendían en la plaza 28 de Julio), guisador natural, frutas de la temporada especialmente sacos de mangos, naranjas, taperibas, zapotes, y el antojito de rosquitas de almidón, etc.
Y por supuesto las gallinas durante la cercanía a la fiesta tradicional de San Juan para los ricos juanes, en el verano los huevitos de taricaya, sandía, frejol chiclayo, choclos para las humitas, el zapallo cabuco para una rica crema y su agregado europeizado de quesito en cuadritos, así como los huevos de gallina regional para el ponche mañanero con masato, bueno para el cerebro repetía la bella de cabellos blancos a sus nietecitos en crecimiento.
Y no podemos olvidar a los patos, el motelo preparado al kion, la taricaya para la sarapatera tradicional, eso y mucho más, era la seguridad alimentaria que daba la chacra de los abuelos.
Qué pasó? Por qué ya no se ve en nuestras comunidades rurales lo que se dice ahora proyectos productivos? Qué nos cambió? el Boom del petróleo? Un equivocado entendido del apoyo social que tendría que ser un complemento nutritivo y no significa para nada dejar de producir. Urgente recuperar las costumbres de antaño.

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