• Se comprobó que no explotó laboralmente a jóvenes nativos
  • Jóvenes vinieron a Iquitos por su cuenta y ella solo les alojó y dio comida.
  • Ella exige justicia a las autoridades que le acusaron sin pruebas.

 

Quiere limpiar su imagen porque considera que le han hecho un daño enorme. La profesora Gissela Tello Flores (39) quedó limpia de la acusación del delito de Trata de Personas que le hicieron las autoridades al considerar que había traído a jóvenes desde la comunidad nativa Tempestad, en el alto río Napo, distrito de Torres Causana, para explotarlos laboralmente.

La señora refiere que nunca les trajo, sino que ellos vinieron solos a Iquitos porque querían trabajar para ganar algo de dinero en época de vacaciones, más bien, ella les dio abrigo en su casa porque no tenían donde quedarse.

“Esa denuncia en mi contra nunca fue verdad porque yo no traje a los jóvenes a explotarles ni a maltratarles, ellos vinieron por su propia voluntad a realizar el trámite de su DNI (el PIAS no entra porque está bien bajo el agua) y a trabajar para que compren sus útiles y puedan ir al colegio, pero con permiso de sus padres.

Nosotros hicimos una llamada telefónica a la comunidad de Tempestad a los padres y dos de ellos refirieron no tener conocimiento de lo que se me acusaba, porque ellos saben que sus hijos vinieron a trabajar, ya que viven en una localidad olvidada donde no hay materiales en el colegio.

Los padres les mandaron sin ninguna autorización en papel, todo fue verbal. Yo quiero saber por qué el APU Lucas Greffa Salazar hizo la denuncia sin conocer el tema, las autoridades le llamaron y no contesta para afirmar su denuncia.

Yo salí libre porque no hay delito contra mi persona, al contrario, yo como maestra de buen corazón les vi en la lancha y les acogí en mi casa por la carretera en el distrito de San Juan, les di de comer y ahí también dormían. Los mismos jóvenes declararon eso ante la policía y fiscalía.

Ahora, los jóvenes menores de edad están sufriendo, les han mandado donde sus tías en Masusa, pero no tienen ni para comer. Hago un llamado a las autoridades porque ellos en la actualidad se encuentran mal, tienen que ayudarlos ya que a mí no me dejan hacerlo.

Esa denuncia sin fundamento me ha perjudicado, mi dignidad e imagen ha sido mancillada como maestra y como madre de familia. Los que sufren son mis familiares y mis cuatro hijos porque me han acusado de un delito que no cometí”, indicó la señora Gissela Tello Flores. (Gonzalo López)