Mientras hacemos un repaso a las noticias nacionales, vemos con satisfacción que se ha superado en gran medida ese mal entendido que las informaciones enmarcadas en las secciones nacionales tenían que ser de Lima, para ser consideradas como tal. En la actualidad lo nacional puede venir de las diversas regiones del país, y no solamente somos noticia los departamentos cuando ocurren desgracias, sino en una variedad de temas.
Esto es un avance de la percepción periodística al elaborar los segmentos de noticias, aunque porcentualmente todavía somos más incluidos cuando ocurren accidentes u otros tipos de desgracias humanas o materiales; siendo menos, pero ya se tienen en cuenta temas turísticos, culturales, de gobernabilidad, medio ambiente, educativos, étnicos y otros.
Aunque hay un privilegio limeño que muy pocas veces podemos alcanzar. Se imaginan una avería en una tubería que perjudique a buen número de vecinos con inundación de aguas servidas en sus viviendas, y que por ese motivo (que es una razón de peso, por cierto), tengamos al mismísimo presidente de la República dando las pautas y la información de cómo se superará el perjuicio a las personas y por la salubridad en general?
Sí que es un gran privilegio de los habitantes de la capital verdad? Y es básicamente porque consideramos que el centralismo no ha logrado zafarse de sus defectos y en cierto punto de la discriminación hacia el resto del país, que lamentablemente las capitales regionales replican haciendo mucho daño al despegue del desarrollo de las provincias que la integran.
Es una cadena que tenemos que romper y esperamos que las autoridades del gobierno central lo entiendan de una vez. Lima ha crecido con enorme desproporción a su capacidad de satisfacer las necesidades de los migrantes de las provincias hacia la capital del país, que no gozan de calidad de vida, sino que han logrado lo que en sus pueblos y ciudades regionales no lo hubieran podido hacer y eso da lugar a vivir un espejismo de mal llamado desarrollo.
Y las ciudades como Iquitos caen en el mismo error. Ahí tenemos un crecimiento no planificado de la ciudad con invasiones de paisanos loretanos que llegan para lograr mejores condiciones de vida y encuentran un infierno, que aun así ven que es mejor donde estuvieron. Porque donde estuvieron no se desarrolla la economía (comercio), la educación superior (universidades) y no hay visión para el desarrollo de mercados que haga sostenible el crecimiento.
Nadie en el fondo de su corazón quiere salir de la tierra que lo vio nacer, muy por el contrario, sueña con verla desarrollarse en todos los aspectos que hagan que la vida de sus habitantes sea placentera, que se siembre buena semilla para que en el presente y las generaciones venideras, tengan un mejor lugar donde vivir. Esperamos que Loreto despegue toda junta, y no solo Iquitos.