Prioridades vitales

Cuando observamos la estadística sobre anemia en nuestro Perú, nos sobreviene un mea culpa, cómo es posible que hayamos permitido que ello ocurriera. Todas las regiones están deplorables, ninguna tiene anemia, ni desnutrición cero. El mínimo porcentaje es de 24 % y el máximo un poquito más de 60 %.
Y nos ponemos a pensar en lo que priorizamos con nuestro presupuesto familiar. Nos damos cuenta que no planificamos bien con los ingresos económicos que tenemos. Están muchos artículos que no tienen nada que ver con alimentar bien a nuestros hijos.
En esa relación están cosas y servicios que no son prioritarios, si queremos sentar las bases de mejores niños y niñas, y por tanto en poco más de una década, mejores adolescentes, y en más años, mejores jóvenes y adultos, capaces de con inteligencia y salud, proyectar mejor su futuro, de su familia, su comunidad y del país.
Como se conoce, el Estado ha priorizado en la política pública a la Educación y la Salud. Y nosotros qué hemos priorizado como política familiar. Tenemos que tener en cuenta que la lucha contra la anemia y la desnutrición infantil tiene varios frentes de combate, y uno de ellos es desde el hogar. Es una dedicación que nos compete a todos.
Una buena alimentación de hecho es una buena base para la salud, que junto a hábitos saludables como el lavado de manos y la limpieza general en las casas, ayudará a prevenir muchas enfermedades y tener mejor calidad de vida, aunque tengamos que estar con la ropa “lavando, poniendo”, y alarguemos la vida a otros enseres y artículos del hogar, para tener un poco de recursos destinados al alimento diario.
Lo que nos llama la atención y de alguna u otra forma todos y todas estamos en el mismo saco, es que nos quejamos por la falta de dinero para alimentarnos mejor; sin embargo, productos que no aportan a nuestra salud, sino más bien la dañan, figuran en nuestros gastos. Es fácil hacer una lista e identificar cuáles son.
Hay otros gastos que si bien no son dañinos, tampoco están para mejorar nuestra alimentación, sin embargo los preferimos, y esto es un punto en contra de la disminución de la anemia y la desnutrición infantil. Cuán injusto puede resultar priorizar cualquier compra, en vez de alimentos para los hijos. Ningún otro producto puede ser más importante.
Sería importante que la Dirección Regional de Salud de Loreto-Diresa, realice una distribución masiva de las recetas nutritivas que tienen en el programa de Nutrición. Existen varias formas para hacer llegar a las familias a través de cartillas, volantes, por las redes sociales, en la página web institucional. Es una de sus funciones. Las recetas deben ser distribuidas masivamente.

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