Primero la pandemia y ahora Sunedu mata la esperanza de una carrera profesional para miles de loretanos

  • Dos golpes bastante fuertes y dolorosos contra Loreto en pocos meses.

¿Qué ha hecho Loreto para merecer tanto maltrato, tanto golpe en los últimos meses de pandemia? Ahora aunado a la crisis sanitaria, social, económica, dolor por la pérdida de familiares, así como de cientos de puestos de trabajo; la Sunedu mete un gancho de derecha y noquea a la única universidad privada de esta región.
Generando con su vertical resolución desconcierto total en más de 6 mil estudiantes, sus familias que han estado invirtiendo por años y los propios trabajadores de esa casa de estudios. Ayer temprano, un grupo de jóvenes se juntó en el ingreso de la mencionada casa, además, protestaron cerrando por momentos la principal avenida de esta ciudad, como la Quiñones.
“Estamos rechazando contundentemente lo que la Sunedu acaba de hacer, denegar el Licenciamiento a la UCP. Nos está frustrando y perjudicando a muchos estudiantes, a muchas familias, a nuestros sueños trazados. Nos frustra el camino hacia nuestra meta.
¿Qué queremos, una región no productiva, donde no tengamos profesionales capaces, eso buscamos? Lo que buscamos los loretanos es ser capaces y para eso es necesario contar con nuestra universidad acá, no tenemos porqué emigrar a otros lugares, no tenemos la suficiente economía.
La UNAP no es una universidad que cumpla con capacidad adecuada, no puede atender a 6 mil alumnos que somos acá y, además, no cuenta con varias carreras que sí tiene la UCP. La universidad no se cierra, Loreto se defiende. La universidad se defiende y se va a defender hasta que nos reconsideren nuestro Licenciamiento. Es un daño inmenso el que nos quieren hacer”, habló uno de los jóvenes universitarios.
En ese mismo lugar se pudo ver a dos madres de la zona del Putumayo, que se encuentran en Iquitos debido a la cuarentena. No pudieron partir a su comunidad. Apenas se enteraron de la noticia universitaria, fueron a unirse a la masa estudiantil.
Gloria Jiménez Hilario, dijo ser de la organización: “Comunidades indígenas Maridicay del Putumayo”. “Estamos aquí por nuestros familiares y otros hijos de nuestro pueblo (18) que están estudiando con Beca 18. Uno de ellos es mi nieto que se llama Óscar Vásquez Espinoza, él es de “guapapa” y estudia ingeniería ambiental.
Nosotros somos padres de familia humildes que nos sacamos el ancho vendiendo un gajo de plátano diario para pagar lo que falta acá, para enviar a nuestros hijos. No vamos a permitir que dejen así a nuestros hijos, caso contario tienen que devolver nuestro dinero. Todo esto ha sido una pérdida de tiempo y de plata”, declaró la señora.
Igual habló el trabajador de apellido Galloso, quien demandó que haya diálogo, que no se cierre las puertas de éste a fin que Sunedu reconsidere el Licenciamiento de la UCP en bien de la región Loreto.
“Realmente a los estudiantes, sus padres y a nosotros como trabajadores la resolución de negación del Licenciamiento nos ha caído como “un balde de agua helada”. Somos testigos de todo lo vivido en carne propia para salvar las observaciones que en su momento hizo la Superintendencia. Incluso se afectaron nuestros haberes para que se pueda completar la inversión en el muro perimétrico.
Ahora es como si estuviéramos volviendo a los años 90, donde solo existía la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana. ¿Qué será del futuro de los seis mil alumnos, de su proyecto de vida de ser profesionales para bien de la región Loreto? Y de nosotros que somos como 200 trabajadores. No ha sido una decisión adecuada la de Sunedu”, habló Galloso.

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