Política de “Fronteras Vivas” es única solución al abandono absoluto del estado en zonas limítrofes

El rector de la Universidad Científica Peruana de Iquitos (UCP), Juan Saldaña Rojas, alertó también que “no es una novedad” que en estas áreas fronterizas existan decenas de miles de hectáreas de sembríos de hoja de coca, lo cual es otra situación preocupante para los pobladores de la Región Loreto, y del resto del país, por la actividad del narcotráfico.
La única solución viable al abandono absoluto de la presencia permanente del Estado en las áreas limítrofes de la región Loreto, y las operaciones subversivas extranjeras en nuestro territorio, es el tan pregonado y obligado establecimiento de las “fronteras vivas” en dichas zonas, demandó el rector de la Universidad Científica Peruana de Iquitos (UCP), Juan Saldaña Rojas.
“Es un problema serio que hay que resolver. ¿Y cómo lo resolvemos? Tiene que haber no solo la presencia del Estado, dando el servicio que necesita la población como (por ejemplo), el servicio médico, sino que tiene que haber, de alguna manera, una forma de vivir en la frontera. Por eso se debe construir ´fronteras vivas´, donde la gente trabaje, viva y esté orgullosa de su tierra”, subrayó.
Tras insistir en que “no es de ahora, sino de hace mucho tiempo” el abandono de la Aamazonía peruana, y especialmente de las áreas de frontera con Ecuador, Colombia y Brasil, manifestó que la emigración masiva de las poblaciones nativas a dichas naciones fronterizas es un grave problema que el Estado peruano tiene que atender.
“La gente prefiere emigrar a estos países vecinos para recibir atención médica u otros servicios. Y los que migran son esencialmente la parte nativa, ya que como no llega el Estado peruano a estas zonas tiene que buscar otras alternativas”, anotó.
Recalcó que el despoblamiento descontrolado de las zonas limítrofes se debe fundamentalmente ante la absoluta falta de alternativas de desarrollo para las poblaciones nativas que optaron por abandonar el territorio nacional y las que aún permanecen en él.
“Los nativos no tiene ningún apoyo… Por eso digo que la gente no tiene alternativas. Están allí y se van. Hay gente que nace, vive un tiempo y se va… En pocas palabras: estas zonas del Putumayo donde están los nativos que se están yendo, ha sido poco atendida a través del tiempo”, apuntó.
El académico exigió al Estado peruano, a través de los gobiernos nacional, regional y municipal, así como las instituciones públicas y privadas, atender realmente estas tres zonas fronterizas del Perú, que son las partes más olvidadas de nuestra Amazonía, en relación a otras áreas donde sí hay presencia nativa real.
“Efectivamente. La presencia del Estado es casi cero… Hay otros pueblos, a lo largo de estos ríos, en donde la gente solamente puede ver comerciantes colombianos, por ejemplo, recorriendo los ríos. Yo he estado en estas zonas y las veces que he querido tomar una gaseosa y comprar, en una embarcación colombiana, ellos no nos han permitido. Ellos no aceptan la moneda peruana, sino la suya propia. El Sol peruano no es aceptado porque no tiene valor”, puntualizó.

MÁS DE 40 000 HECTÁREAS EN CULTIVOS DE COCA EN LAS FRONTERAS
En declaraciones a Red de Comunicación Regional (RCR), Saldaña alertó también que “no es una novedad” que en estas áreas fronterizas existan decenas de miles de hectáreas de sembríos de hoja de coca, lo cual es otra situación preocupante para los pobladores de la Región Loreto, y del resto del país, por la actividad del narcotráfico.
“Hay, pues, miles de hectáreas de plantaciones de hoja de coca. Esa producción que utiliza unas 40 000 hectáreas, solo puede compararse con las áreas de los valle del Apurímac, Ene y Mantaro, a las que supera en extensión… Ésta es otra parte del drama… (Allí) hay un trabajo difícil, complicado. Están un tiempo, y se van o regresan a ciudades de la Amazonía peruana”, enfatizó.

PRESENCIA DE LAS FARC REFLEJA FRACASO EN SEGURIDAD FRONTERIZA
Saldaña reconoció igualmente que la presencia y operatividad de elementos subversivos extranjeros en las zonas limítrofes de Loreto, como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), refleja igualmente el fracaso secular de las políticas de seguridad en nuestras fronteras.
“En una conferencia… dije que mientras no haya una presencia del Estado y solo haya la presencia del Ejército, a través de servicios asistenciales temporales, no habrá seguridad (en las zonas de frontera). Seguridad es cuando se lleva presencia sostenible en el tiempo, de otros servicios y actores peruanos”, aseveró.
*Cortesía: RED DE COMUNICACIÓN REGIONAL.

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