• Con poca economía se puede pasar un día realmente festivo.

 

La existencia de la playa “Pucayacu” pasa desapercibida para muchas personas y es que pocos suelen ir debido a que únicamente se observa un pequeño letrero al ingreso de la plaza “Abelardo Quiñones” que invita a ese lugar.
Los diversos motocarros llevan a los pasajeros por la ruta de una carretera poco afirmada, sin asfalto. Larga y rodeada de grandes terrenos que según dijeron pertenecen a un empresario recolector de la basura, adquiridos a través de la comunidad campesina.
Bajo un intenso sol la prisa hace subir a las pequeñas canoas que trasladan a los visitantes por un sol hasta donde está esperando la playa de arena blanca y agua muy fría del río Nanay. Lo que primero se visualiza y que transmite seguridad, es ver a los integrantes del cuerpo de salvataje de la policía nacional. Jóvenes policías que no solo caminan por las arenas blancas atentos a cualquier pedido de auxilio; sino que ingresan al río a ver que todo esté desarrollándose de manera tranquila.
En la zona hay personas que se dedican a la venta de bebidas y comidas. También alquilan net y pelotas para vóley o fútbol. Un paseo bonito y refrescante que con poco dinero se puede disfrutar en la zona mencionada, a la que le hace falta mayor difusión para que más personas acudan.