• Pueblos indígenas están molestos con empresa petrolera
  • En breve construirán oleoducto de 207 km; y no cumplen con consulta previa.
  • Actitud negligente pone en riesgo medio ambiente y la vida de pobladores de la zona.

 

Desde que reiniciaron las operaciones de la empresa petrolera Perenco, en el lote 67, ubicado en las cuencas del río Napo y Curaray, en Loreto, los pobladores de la zona de extracción están muy preocupados por que dicha empresa aún no ha cumplido con realizar un adecuado estudio de impacto ambiental, no ha ejecutado su plan de contingencia y remediación en su radio de acción, ni efectuó consulta previa como corresponde, lo cual atenta contra el medio ambiente y la vida de los lugareños.
Lo que también preocupa es que hasta la fecha las entidades del estado ni la empresa petrolera en mención han mostrado interés por cumplir la ley; se sabe de buena fuente que la empresa Perenco habría firmado un informe de impacto ambiental con el IIAP sin que este fuera debatido en consulta previa con los demás actores, tal como exige la normatividad vigente.
¿Qué temas preocupan?
• En primer lugar, la actividad extractiva en el lote 67 se articula con otros proyectos vecinos que, por sus impactos ambientales acumulativos, constituyen una seria amenaza al equilibrio ecosistémico de la zona del Napo y Curaray
• Gran parte de actividades de extracción y transporte propuestas por Perenco violan los límites del Área Natural Protegida de Pucacuro y se superponen con una zona de reserva propuesta por las comunidades locales.
Este hecho viene causando extrañeza, teniendo en cuenta que para el 2019 está prevista la construcción de un nuevo oleoducto de 207 kilómetros desde el lote 67 (Curaray), hasta la comunidad de San José de Saramuro (Río Marañón), el cual se unirá con el Oleoducto Norperuano, por lo que se hace de imperiosa necesidad transparentar la consulta previa, en cumplimiento al convenio 169º de la OIT.
Como se recuerda, hace tiempo atrás, la ONG Survival International exigió al gobierno peruano para que no ejecute el oleoducto del lote 67, porque al pasar por medio de los bosques afectaría nuestra biodiversidad, y las comunidades indígenas de la zona sufrirían un gran impacto cultural, social y ambiental.
Al respecto, la Federación de Comunidades Nativas del Medio Napo, Curaray y Arabela (FECONAMNCUA ), en el 2015 mostró su preocupación sobre el informe final sobre impacto socio ambiental y la actuación de la empresa Perenco en el Lote 67, realizado por COOPER ACCION-Acción Solidaria para el desarrollo y el Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica, quienes concluyeron que existe un inminente riesgo por la actividad petrolera en el referido lote, por lo que empresa Perenco debe cumplir con los más altos estándares de calidad y protección ambiental. Cosa que no estaría sucediendo.
Cabe señalar, la producción de crudo en el Lote 67, en el 2013, inició con 1,000 barriles diarios de petróleo (bpd), actualmente llegaría a 30,000; se estima que posteriormente alcanzará su pico de producción de 60,000 bpd, y existe una reserva casi 100 millones de barriles. Sin duda, un negocio redondo para la empresa francesa. Por tanto, es necesario que la empresa Perenco cumpla con su responsabilidad social, conforme a ley.

LA EMPRESA MULTINACIONAL PERENCO PLT.
PERENCO es una empresa franco-británica independiente de exploración y producción de petróleo y gas. Inició operaciones en 1975 en Singapur. En la actualidad su local central se ubica en Londres desde donde desarrolla sus operaciones a través de empresas filiales en cuatro continentes.
La empresa PERENCO es reconocida por desarrollar audaces operaciones petroleras en ecosistemas de alta biodiversidad y sensibilidad, muchas de ellas con presencia de pueblos indígenas y áreas naturales protegidas; lo cual le ha valido cuestionamientos de la sociedad civil e incluso con los Estados por incumplimientos normativos y antecedentes de conflictos sociales y ambientales con las poblaciones locales.
Estudio de comportamiento. (CAAAP). Daarap.