Parte nuestra

En los últimos días se estuvo hablando de la ciudad donde vivimos desde el enfoque de belleza y confortabilidad, teniendo además en cuenta los criterios relacionados con el ambiente natural que poseemos y las leyes que regulan los sectores urbanos.
Aunque queremos reparar en el lenguaje discriminatorio respecto del centro de la ciudad de Iquitos y la totalidad del espacio donde vivimos como urbe y como región. Parecen decir que este espacio que ha sido colocado en la geografía político social como la capital de la Región Loreto: Merece lo mejor. Eso está errado.
Y como diríamos en buen loretano “ashta, por eso ya se creen”. Creerse superior frente a las demás provincias de nuestra región consciente o inconscientemente por ser capitalinos. Lo mismo que criticamos de Lima ¿Curioso no? Injusto, también. Para muestra tenemos muchas actitudes, hechos y palabras.
Una muestra de ello es lo que viene ocurriendo con las bancas colocadas en la Plaza de Armas donde para unos es antiestético (huachafería) y para otros, necesarias para sombrearse. “Pero, eso que coloquen en otras plazas y no en Iquitos”. ¡Qué!
Y tras la supuesta fealdad de las bancas con techos, otros han sentido nostalgia del Iquitos europeizado de la época del caucho, pero era y es solo una pequeña parte de la ciudad y se debe respetar, por supuesto. Pero, de principio el tema identidad amazónica está ausente en el debate.
Este hecho de las bancas vemos pues que nos revela muchas cosas como ese sentir de “capitalinos” de la región cuando se dice ¿cómo es posible que hagan esto en el centro de la ciudad?, o sea, en otro espacio de la ciudad o del departamento, sí se puede ¿no? Expresiones discriminatorias rechazables.
Otros sustentan bien el tema reglamentario de Centro Histórico y la armonía que debe haber en el diseño de las edificaciones de la zona, y esto es un punto estrictamente legal. Correcto.
Otro punto que nos parece también importante en el debate es que tenemos que vivir y diseñar nuestro confort ciudadano en los pueblos, localidades, comunidades y caseríos, teniendo en cuenta la parte nuestra que es la selva baja, la belleza amazónica particular, y la mejor forma de unir esos elementos naturales con la arquitectura del cemento y otros accesorios amigables con el medio ambiente.
Todos somos iguales y merecemos vivir confortablemente y en armonía con nuestro entorno. Las bancas techadas son necesarias como las motos con techos, porque responden a una realidad socio-ambiental, que no tengamos todavía el diseño preciso y el material ideal, pues, empecemos a construirlo.
Necesitamos plazas tipo parques con plantas ornamentales y árboles. Afirmemos nuestra loretaneidad, que además de nuestro confort sin discriminar, el turista quiere ver autenticidad y no réplicas de otras realidades que como referente histórico es más que suficiente.

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