Otra vez urgencia

En definitiva, tenemos que seguir reflexionando sobre la actitud de las autoridades centrales respecto a los compromisos que asumen, no porque sean bondadosos, en buena hora si se suma ese valor, pero básicamente es en el marco del cumplimiento de la ley, y en exigencia de sus obligaciones.
Lo que está pasando con el incumplimiento de los acuerdos del Acta de Saramurillo, o el cumplimiento «en cámara lenta», o con el tufillo de «la mecedora», no es una actitud de ahora, es una postura de gobiernos centrales desde antes que los de la base cincuenta nacieran, y que actualmente representan la masa pensante de esta sociedad iquiteña, por la experiencia vivida.
Esa generación lo tiene más claro que los de las bases 20, 30 e incluso 40, y con mayor razón si en las escuelas no se habla de la historia verdadera de esta parte de la Amazonía, que tuvo a sus rebeldes hace décadas atrás planteando y gritando Loreto Federal, sin ánimos de separatismo que es la idea que vendieron para desacreditar la protesta, sino, para ser un gobierno en base a la realidad y no a la que impone el centralismo limeño.
Es la actitud no solo con Loreto, sino, con casi toda la Amazonía y otras regiones de la sierra e inclusive de la costa peruana. Esas actitudes son el caldo de cultivo de protestas espaciadas, cuando la población se harta y estalla en las calles y en estos tiempos la protesta se escenifica en los ríos como en el Marañón, y recientemente en el Itaya, en Belén, en botes y canoas.
Así, las federaciones de las cinco cuencas del Acta de Saramurillo están reclamando nuevamente por las razones expuestas líneas arriba y están solicitando una reunión con carácter de urgente dando un plazo de 7 días para la respuesta. Piden que la reunión sea con el primer ministro y las federaciones indígenas, que suman 16 actualmente en este proceso.
En la carta dirigida a la congresista María Elena Foronda Farro, presidenta de la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos, Afroperuanos, Ambiente y Ecología del Congreso de la República, le piden coordine la reunión en mención.
Es que los apus y la dirigencia indígena en pleno, han señalado que ya no pueden aceptar después de tantos años, otra vez, la tramitología y debates técnicos, que no llevan a cumplir los objetivos, sino, a diálogos y diálogos que llevan a resultados parciales, sin que se cumplan en su integridad los acuerdos. El «Manguaré» (instrumento de comunicación indígena), ha empezado otra vez a sonar, esperamos el mensaje sea escuchado a tiempo.

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