Nauta místico

Como todos los 13 de cada mes, el Cencca en Nauta que es el terreno donde viven religiosas católicas que hace varias décadas llegaron e ingresaron a la capital de la provincia de Loreto-Nauta por el río Marañón, ahora tienen la compañía de muchos fieles de la Madre de Dios que acuden a orar y reflexionar.

Ya es conocida la Virgen Rosa Mística de Nauta, la Virgen milagrosa del “Sol y del Agua” porque junto al lugar donde varios testimonios señalan se apareció la imagen de la Virgen, y muchos han experimentado que la piel se les “escarche” y atónitos lo contaran después; se ubica un lago con cuya agua se bañan los devotos.

Sin duda, el Cencca que tiene ese nombre que significa Centro de Capacitación Campesina, tiene ese “no sé qué” que cautiva y nos invita al recogimiento, al punto que creyentes y no creyentes llegan al lugar para contagiarse del alimento espiritual que libera el alma de muchos pecados terrenales.

Hoy es jueves 13 de diciembre de 2018 y seremos testigos no de la aparición de la Virgen (o tal vez), o quizá testigos de ver en nuestra propia piel la escarcha, será? La verdad que lo deseamos como simples mortales, y como muchos de ustedes puedan tener ese mismo sentimiento.

Todos sabemos que en el tema de Fe no hay discusión, porque se trata de eso, de Fe. Es ese creer en algo inexplicable y a pesar que la ciencia lo refuta con argumentos sólidos, nos lleva a seguir confiando en el mensaje bíblico que a través de María (la Virgen), de los apóstoles, de los fieles, de las hermanas religiosas del Cencca, nos lo refrescan en la memoria y activa nuestro espíritu.

Hemos visto llegar al centro de la oración de la Virgen Rosa Mística de Nauta a personas de diferentes condiciones económicas, culturales, de diferentes creencias, de diferentes lugares del país y de otras naciones. Hemos visto regresar a gente agradecida por algún milagro hecho en su vida, o tal vez agradecida porque la fuerza espiritual de la oración ha impulsado la concreción de situaciones que esperaban hace mucho tiempo.

Las sensaciones son inexplicables, reiteramos. Lo cierto es que  en el Cencca hoy nuevamente nos cruzaremos con hermanos y hermanas en Cristo, y no, de todas las edades llegando por la ruta del río Marañón o por la pista peatonal cruzando el Puente Rioja aun en modo riesgo porque hasta ahora las autoridades de turno no han tenido la decisión de mejorar las vías. Los nuevos gobernantes deben combinar fierro y cemento, con luz divina y eterna. Amén.

 

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