Museo Puertas Abiertas ha cerrado sus puertas

  • Lucho Repetto no te imaginas cuánto te extrañaremos en la Amazonía

Escribe: Profesor Menotti Juan Yáñez Ramírez
menottivi@yahoo.com

Dicharachero, entrador, enjundioso, leonciopradino hasta la médula, dotado de una gran capacidad de recordar hechos e hilvanarlos con una fluidez increíble para convertirlos en episodios vivos y vívidos que transportaban a cualquiera hacia recónditos e inimaginables lugares y momentos salpicados de anécdotas, basados en una búsqueda incesante de fuentes sobre todo corroboradas y brindadas con generosidad para quien quisiera seguir indagando; así era Luis Orlando Repetto Málaga, aunado a ello su don de gentes y de dilecto amigo a quien la parca decidió llevárselo cuando acunaba proyectos que nos permitirían fortalecernos más como país con historia y también responsable de ella, al tratar de encumbrar los museos y la cultura, promoviendo su acercamiento a los de a pie, ya sea foráneos o nativos, teniendo claro que si no podíamos ir a los museos, él nos los llevaría a casa como lo hiciera con su célebre programa Museos Puertas Abiertas.
Han pasado 21 días desde que nos dejara en este plano terrenal y algunos podrían preguntarse ¿Por qué después de tanto tiempo lo reseña? ¿Por qué recién escribe algo de él? Porque hay muertes que necesitan procesarse lentamente, despacio como la gotera de la resina del caucho, porque resultan espesas, gomosas, no transitables con rapidez, por lo sorpresivas e intempestivas en pleno apogeo, en el culmen de la creación cuando este tristísimo año nos lo alegraría con su nuevo proyecto: Museos sin Limites que venía gestando con un enfoque más innovador e incluyendo la virtualidad.
“Los museos son una vela encendida, cuya sombra es la imagen de un organismo vivo, como contenedor de la historia de los pueblos. Este espacio es un ente cultural que contiene nuestro pasado histórico y nos permite descubrir quiénes fueron nuestros antepasados, cómo han influido en nuestro presente y a dónde vamos”, con esta vigorosa idea querías ratificar la sencilla pero revolucionaria expresión “Los museos están cambiando” y nosotros estupefactos lo íbamos comprobando cuando con esa personalidad arrolladora y ese verbo sencillo nos explicabas tus proyectos museográficos sobre todo los que tenías para nuestro amada Amazonía a la que visitabas cada vez que podías y a la que te aproximabas y entregabas con un cariño indescriptible. Cómo olvidar las tertulias navegando por el Amazonas y sus tributarios acompañados de Emilio Díaz Mori, Coco Linares, Sami Weisselberger y muchos otros amantes de la cultura; rindiéndole homenaje a nuestro Iquitos los 5 de enero, deleitándonos con tus conferencias donde tuve el alto honor de ser un par de veces tu telonero, invitado y aupado por Iquitos Cultural piloteado por el gran gestor Jorge Linares Peña, uno de tus grandes amigos y promotor en esta parte del Perú; Orellana siempre te recordará por la dedicación a conmemorar el descubrimiento de nuestro majestuoso Amazonas, tus recorridos por el Hotel Palace, el Cementerio General, el Templo de la Logia Unión Amazónica y las Casonas que nunca dejaron de asombrarte cada vez que nos visitabas.
Tu quehacer cauto, silencioso producto de una inigualable vocación no denotaba la destacada trayectoria que tenías y que brillaba mucho más en un aparente anonimato, fuiste director del Instituto Nacional de Cultura, presidente del Consejo Internacional de Museos, presidente de la Red Peruana de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales además de director del Museo de Artes y Tradiciones Populares del Instituto Riva Agüero de la Universidad Católica del Perú. Recibiste múltiples reconocimientos, tales como Personalidad Meritoria de la Cultura por el Día Internacional de los Museos, en mayo del 2014; Huésped Ilustre del Gobierno Regional de Huánuco, en junio del 2016; la Municipalidad Provincial de Chachapoyas te entregó la medalla “Toribio Rodríguez de Mendoza”, en reconocimiento a tu dedicación al fomento de la cultura en mayo de 2018, aparte de las múltiples publicaciones que desarrollaras a lo largo de tu vida profesional.
La Marinera, tu amor, te llevó a ser uno de los impulsores potentes de la misma, a nivel internacional y en el Concurso que año a año se celebra en Trujillo, donde nos deleitabas con tus comentarios llenos de sapiencia e ilustrándonos sobre el baile bandera que más que destreza nos decías es un sentimiento. La pleitesía por “esa expresión del alma” se vio plasmada en el tan ansiado anhelo del Museo de la Marinera en la ciudad de Trujillo, donde fuiste actor principal al implementarlo y supervisar la decoración temática.
El Premio Nobel de la Paz, Nelson Mandela, decía sobre la muerte: “Cuando un hombre ha hecho lo que él considera como su deber para con su pueblo y su país, puede descansar en paz. Creo que hecho ese esfuerzo ya se puede dormir para la eternidad” y tú, Lucho, cumpliste en demasía con tu deber de difundir la tan incomprendida cultura y si continuaras con nosotros aquí, estoy seguro que harías el doble o más.
¡Hasta que nos volvamos a encontrar allende los cielos, mares o sabe Dios, dónde!