• Algunos no pudieron recibir visita por haberse portado mal con los técnicos del INPE. 

Sin embargo, el que no pudo recibir la visita de su esposa Mery, fue el señor Víctor Cerrubio, dueño del restaurante “Bucanero”, quien fuera recluido en el penal hace años por haber atropellado a una persona.
Se pudo conocer que días antes se quiso igualar con un técnico del INPE, según otras voces, “lo quiso pechar” agregando que tenía mucho dinero y que con él nadie se iba a meter.
Una queja del técnico hizo que -como nunca antes- en el penal de varones de Iquitos, tomaran la decisión de enviarlo al llamado “hueco”. Es decir, a la celda de castigo por portarse mal. Una celda fría o muy calurosa, muy pequeña donde no hay cama, no hay nada. Le impusieron un castigo de 20 días por portarse mal con un técnico del INPE. ¿Ahora qué pasará con Cerrubio, debido a que se portó mal justo cuando su expediente está subiendo al poder judicial para ver la posibilidad de contar con beneficios penitenciarios?
Debido a ello, su señora no pudo pasar a visitarlo en el día del amor y la amistad, como sí pasaron decenas de mujeres, algunas con sus menores hijos en brazos, a visitar a sus parejas que por uno u otro motivo están recluidos en el mencionado penal.
Otro caso reportado, fue respecto a una señora a la que le suspendieron las visitas por tres meses, debido a que también se portó mal con un técnico del INPE. Mas ayer por la fecha especial, pidió tanto ver a su pareja, con solicitud incluida, que finalmente le permitieron encontrarse con él por pocas horas.
Y es que en cosas del amor nadie sabe cuán profundas pueden ser las reacciones, relaciones, acciones o emociones. Ellas saben que sus seres queridos están pagando algún delito al interior de la cárcel, más el amor o el apego afectivo hacia ellos parece estar por encima de todo. Mucho más en la fecha conocida como “San Valentín” … día de los enamorados.