Mujeres con cáncer terminal vienen falleciendo en Loreto

-¿Por qué no son atendidas a tiempo y enviadas a la capital?

-El INEN puede intervenir en el acto para frenar un cáncer inicial.

Es la triste realidad de una región con difícil ubicación geográfica y sumida en la pobreza, donde las autoridades de turno prefieren invertir en cemento y fierro, antes que en el sector salud con institutos u Hospitales, con especialistas y equipos necesarios que salven la vida de las personas, no dejándolas sin esperanza ante la aparición de enfermedades aparentemente «sin cura» como el temible cáncer.

Cuando una o un paciente se le determina a tiempo el inició de un cáncer, de ser socorrido o atendido con lo necesario, éste puede curarse y seguir adelante con la vida. Pero en Loreto prácticamente al detectarse un cáncer, al paciente le extienden su partida de defunción anticipada ya que no es apoyado, y ante la falta de recursos económicos de los pacientes, pierden toda esperanza de recuperarse cayendo en la depresión que es quien más rápido acaba con la vida.

Padre e hija esperando sacar el cuerpo inerte de su joven madre en el Hospital Regional.
Padre e hija esperando sacar el cuerpo inerte de su joven madre en el Hospital Regional.

Esa es la triste realidad de Estela Ruiz Santillán, una madre de familia de apenas 31 años, que falleció el día de ayer en el hospital regional a causa de un tumor al estómago que luego se ramificó. Y así está Lupe Marina Nacimento Rodríguez, quien también está afectada de cáncer al seno, sin la esperanza de que pueda curarse dentro de poco. Cáncer terminales que al haberse observado con tiempo, se habría podido hacer algo.

Estela Ruiz, falleció ayer a las 9 y 30 de la mañana, deja dos hijos, una mujercita de 13 años y un varoncito de 5, así como a su joven esposo, Pablo César Celis Zumba, que se refugia en la fe de Dios para no desmayar ante la ausencia definitiva del ser amado.

«En Lima a la gente humilde la tratan como cualquier cosa, a veces como a «animales». A mi esposa, en vez de atenderla como paciente con cáncer, en el hospital Loayza, le iban haciendo los exámenes como a cualquier otro paciente con una gripe, de 15 días le hacían ir después de 20 días y esos tiempos ella se iba empeorando, hasta que finalmente me dijeron que como no ingería alimentos, ni tomaba agua, ya había que estar preparados para lo peor, por eso regresamos», contó el esposo dolido.

De manera resignada al observar el cadáver de su esposa en la morgue, mencionó que como Siervo de Dios, él seguiría adelante por sus hijos y que su esposa lo ayudaría desde el cielo. Los restos de la señora se velan en la Cdra. 10 de la calle 9 de Diciembre.

Una triste realidad en Loreto, la gente viene muriendo alarmantemente por cáncer terminal, porque nadie tiene para asistir a una clínica u hospital oncológico donde se pueda diagnosticar de manera pronta el temible mal. Los gobernantes de turno pasan sin dejar huella sobre el particular. Una tragedia.

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