Mujer y cumbre

En la III Cumbre Empresarial de las Américas que se realiza en Lima, viene sirviendo también para mostrar cómo afloran los pensamientos machistas que limitan, subestiman o pretenden minimizar la participación de la mujer en las actividades económicas.
Se percibe con gran fuerza el poder masculino en la toma de decisiones de gobierno, que sigue tratando a las mujeres como a “hijas”, a las que hay que capacitarlas, como si fuera un descubrimiento el pretender hacerlo. Les avisamos que es un derecho mundial. Felizmente millones de mujeres en el mundo no están esperando esa voluntad y se preparan día a día.
En el caso de América Latina, si bien es cierto que la presencia de la mujer en las actividades sociales, económicas, políticas y otras, se va acentuando poco a poco, es notorio que la lucha femenina tendrá que seguir librando batallas de inclusión.
Y es importante dejar sentado que la lucha por la igualdad real entre hombres y mujeres, así como por la vida armoniosa compartiendo roles, todavía sigue escribiéndose y abriéndose campo en espacios antes vetados para una fémina, por obra y gracia de cerebros masculinos inseguros.
Millones de hombres no logran entender todavía la gran riqueza de articular entre las potencialidades naturales y adquiridas por ambos géneros. Y se seguirá bregando en la esperanza de un cambio de “chip cerebral” que ayudará en muchos aspectos en nuestra sociedad, como el sustento de que disminuirá la violencia hacia la mujer y otros.
Hemos visto con gran satisfacción cómo ciertos hombres comprenden este proceso y lo han hecho suyos. Les ha ayudado no solo en la comprensión de un mundo con respeto a las igualdades, sino en convertirse en mejores personas, mejores esposos, hermanos, compañeros y amigos.
Por supuesto que en el proceso mismo nada es solo “color de rosa” o color de “satisfacción”, siempre quedará una duda que será el impulso para mejorar las experiencias, habrá, como se vienen dando debates acalorados, conversaciones interminables.
Y volviendo a las expresiones vertidas en la III Cumbre de las Américas, donde el presidente de la Confiep, Roque Benavides, señaló que un empoderamiento de las mujeres en la economía peruana podría agregar hasta tres puntos porcentuales al crecimiento del Producto Bruto Interno- PBI.
Se puede decir que llegó el momento en que se reconoce que nada va a funcionar como se quisiera si se sigue excluyendo a las mujeres de las políticas de desarrollo, del trabajo de las economías, más aún que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entidad que lanzó una iniciativa para capacitar y empoderar a más de 100,000 emprendedoras en las Américas. Sin duda, es un de las mejores noticias de la Cumbre.

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