Los incorregibles

Las Unidades de Gestión Educativas Locales conocidas como UGEL que funcionan en todas las provincias de Loreto, en los últimos años han venido haciendo noticia, ya no por las denuncias de negociados en las plazas docentes ni cobros por las mismas. Los “negocios” van por otros lados ahora y se han agudizado.
Ello, porque las denuncias por negociados en plazas de contrato docente han disminuido al punto de ser casi nulas. Esto porque al instaurarse la prueba escrita para acceder a los miles de puestos de contratos se ha establecido un orden de mérito público, en base al cual, se realizan las adjudicaciones de plazas en orden de mérito. Esto ha tenido un impacto positivo.
Pero, volvieron la mirada a otras formas de robarle dinero al sector Educación de Loreto, como que similar situación ocurre en otras unidades educativas del país. Lo preocupante es que ya no habría miedo, ni vergüenza, ni respeto a la ley que con sus normativas los puede llevar a una condena carcelaria con pérdida de la libertad por muchos años.
Qué nos está pasando para que sigan sucediendo situaciones aberrantes. Ocurre, a nuestro entender, que las entidades no están cumpliendo con sus funciones de forma estricta. Lo hacen, pero no al 100%. Además, que no se sienta precedentes en la medida que se dan los actos de corrupción como el de peculado que es robo al dinero público.
Es por ello muy importante la presencia del Órgano de Control de Loreto (Contraloría General de la República), en la presentación del nuevo director de la UGEL Ucayali, en la ciudad de Contamana que recayó en la responsabilidad de Javier Cárdenas, ahora ex director de la UGEL Requena, reemplazando a Gladys Ríos. Ambos calificados por el Ministerio de Educación para dicho cargo.
El caso Contamana tiene la particularidad de haber iniciado cuando estando de directora Gladys Ríos, habría decidido poner fin a una presunta “mafia” interna liderada por dos o tres trabajadores nombrados que con un sueldo de 1,500 soles ostentan negocios y edificaciones en la zona, al parecer coludidos con prestamistas que con intereses altísimos abusan de la necesidad de los docentes. Son los que “gobiernan”.
Se espera que la Oficina de Control detecte las maniobras que hacen estos cuantos trabajadores nombrados, para ubicarse en puestos claves que hasta les permite chantajear sutilmente a los directores de turno. Y cuando alguna autoridad quiere actuar con rectitud salen al frente violentas y trasnochadas protestas hasta con respaldo sindical. La lucha contra la corrupción debe seguir así haya reveces.

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