Loreto es zona propensa a sismos


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Perú es uno de los países que encabeza la lista de naciones que integran el cinturón de fuego del Pacífico. Esta zona es reconocida por su alto nivel de actividad volcánica y sísmica que también incluye a otros países, tales como: Ecuador, Colombia, Bolivia y otros tantos.

El cinturón de fuego es una zona que abarca una extensión de 40 mil kilómetros de longitud y se extiende desde Chile pasando por todo el perfil costero de América y cruzando hasta el archipiélago de neozelandés. Es la zona del mundo donde se unen varios bloques regionales que comparten en común esta particular cantidad de temblores o sismos de baja, mediana y alta intensidad.

La principal característica de esta zona es que el lecho marino del Océano Pacífico reposa sobre placas tectónicas, es decir, bloques gigantes de tierra que provocan una fricción constante entre ellos y expulsa grandes cantidades de energía continuamente.

Este sector concentra cerca del 75% del total de volcanes existentes en el mundo. En este existen volcanes activos e inactivos y tiene forma de una herradura. El número total de volcanes en el cinturón de fuego asciende a más de 452.

Loreto es uno de los departamentos más afectados por estos fenómenos naturales, condición que se evidenció en un sismo de magnitud 7.5 registrado en mayo de 2019. Aunque no involucró pérdidas humanas o materiales su constante movimiento generó una sensación de angustia a todos los ciudadanos.

La razón por la que ciudades como Lima o Loreto se mantienen en constante movimiento se debe a que en el país existen dos placas tectónicas: la placa de Nazca y la placa de Sudamérica. Estos fragmentos se encuentran flotando debajo del lecho submarino y su leve movimiento generan sismos y terremotos.

Es por ello, que diversos especialistas pronostican el posible desencadenamiento de un terremoto de gran magnitud mayor a los 8.5 grados en la escala de Richter, que provocaría una devastación total en la capital peruana. Para ello, se deben desarrollar protocolos de seguridad y siempre mantener la calma.

La intensidad de un terremoto se mide mediante la escala de Richter. Este sistema de medición verifica la energía liberada por dicho suceso. Sin embargo, la evolución de la tecnología dio pasos agigantados, tal es el caso de la Universidad Politécnica de Madrid en España, donde desarrollan una ecuación matemática para calcular tanto la energía liberada del fenómeno natural, como las características de su localización.

A pesar de que el conocimiento tecnológico en muchas áreas avanzó vertiginosamente, todavía no se logra predecir con certeza dónde y cuándo va a ocurrir un nuevo sismo. En consecuencia, la única herramienta con la cual cuentan los humanos es la prevención.

En especial en zonas sísmicas, la población debe contar con un kit de supervivencia que garantice la seguridad en situaciones extremas. Esta caja de supervivencia debe contener una linterna, una brújula y algún producto para hacer fuego, el cual será imprescindible a la hora de resguardarse durante un movimiento telúrico. El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), también sostiene que el set debe incluir agua, alimentos no perecibles y artículos de primeros auxilios.

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