Láminas de personalidades en el Museo Cementerio

Desde Vargas Llosa hasta Navarro Cauper.

Paso a paso se va consolidando el proyecto de convertir al Cementerio General de Iquitos en un denominado museo de sitio, donde descansan los restos de quienes con su trabajo formaron parte de la historia de la ciudad de Iquitos.
Se trata de personas loretanas como también de extranjeros como los religiosos agustinianos, autoridades civiles, migrantes y militares, entre otros que aportaron para el desarrollo de Iquitos como ciudad.
La capital de la región Loreto como joven metrópoli sigue surgiendo y consolidando su condición geopolítica al cual contribuyen las historias que en silencio se guardan en el cementerio general.
Es curioso ver la foto del escritor Mario Vargas Llosa recorriendo los ambientes del cementerio hace unas décadas atrás, donde a su paso estuvo investigando sobre personalidades que luego le sirvieron de insumo para las historias literarias de sus libros.
A Iquitos se ha referido en las historias y ha Loreto en general. Primero en su libro sobre Pantaleón y las Visitadoras donde el premio Nobel de Literatura ha recreado unas historias sobre el servicio sexual vinculado a la vida militar y otros aspectos como personajes del periodismo en la pequeña ciudad de la selva.
Así en términos generales, también referirnos a la novela El Sueño del Celta, donde se menciona a Loreto y la crueldad cometida con los indígenas en la época del caucho. Es estremecedor lo que se va sintiendo al ir leyendo lo construido por el literato peruano.
Entonces su paso por Iquitos estuvo ligado, entendemos, a parte de las investigaciones que tenía que hacer para realizar su trabajo literario. Por eso no es casualidad su entrada al cementerio general de Iquitos donde quizá pudo enriquecerse con datos para complementar su creatividad.
En el Cementerio General de Iquitos, descansan los restos de muchas personalidades que en la línea de modernidad respecto al concepto de museos se destacará, como también se destacará la obra de personajes vivos que pisaron los interiores de este campo santo como el caso de Vargas Llosa.
Es por eso que en las láminas que se exhiben en las paredes de los pabellones de nichos, se puede observar una gigantografía del también escritor de la novela La Ciudad y los perros, así como del padre agustino Avencio Villarejo, el pintor César Calvo y el periodista Luis Navarro Cauper.
El visitar el cementerio para orar y llevar flores a un ser querido, en la actualidad se puede convertir en una visita de ribete turístico y tomarse una foto del recuerdo junto a las láminas de las personalidades mencionadas. (DL)

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