“La triple frontera es una bomba de tiempo y las autoridades lo saben, no sé qué esperan para actuar”

  • Alertó Jorge Pérez, presidente de la organización indígena ORPIO.
  • Lo manifestó al retornar de un encuentro que sostuvo en la ciudad colombiana de Leticia.

 

Delicadas declaraciones las expuestas por la autoridad indígena al retornar del mencionado encuentro en una ciudad del vecino país. Dicho encuentro fue promovido por la ONG Amazonía Conservación y agrupó a dirigentes indígenas de Perú, Colombia y Brasil. En octubre se vuelven a encontrar, con la presencia de la Cancillería de cada país.
“De lo que se trata es de ver cómo la gente de la frontera se puede desarrollar en foros e iniciativas orientadas a defender mejor los derechos de los pueblos indígenas. Hacerlo usando las capacidades compartidas y ver cómo sus gobiernos pueden ayudar a llevar adelante diversos aspectos en servicios públicos y defensa de los derechos. Hay varios convenios firmados entre los países fronterizos.
Hay organizaciones que manejan dinero y que pueden ayudar a dinamizar las iniciativas de defensa de los derechos indígenas. Así como dispuestos a defender a los pueblos en aislamiento voluntario que están por esas zonas, cuyos terrenos son vulnerados por la invasión del narcotráfico que aumenta cada día en la zona de frontera.
Hay algo muy cierto que la sociedad tiene que saber. Colombia y Brasil cuidan muy bien su territorio, tienen todo un sistema de justicia, de control militar y policial que es invulnerable, los narcotraficantes no pueden pasar. Los colombianos se van al lado peruano a actuar y como el narcotráfico tiene poder e influye mucho en las distintas personas, incluso en algunas autoridades indígenas ellos actúan.
Un problema que va en aumento es la deforestación de bosques vírgenes que a la vez lleva consigo una serie de vicios que riñen mucho con la tranquilidad, con la paz. Se debe impulsar políticas de orientación y apoyar de manera concreta al tema alternativo, para que la gente luche contra los cultivos ilícitos. Si esto continúa todo será vulnerado.
El pueblo colombiano tiene un acercamiento importante con la etnia “Huitoto Muruy” y en función a eso les han dado grandes extensiones de terrenos a los que les llaman: “resguardo indígena”. Son como unas 500 mil hectáreas, pero hay mucho más. En el lado peruano es diferente, no hay presencia de las autoridades.
La sociedad debe saber que la triple frontera es una bomba de tiempo y las autoridades saben que estamos en un serio peligro, pero no hacen mucho. Hay deforestación alrededor de los cultivos ilícitos creando una serie de problemas. Pienso que todo ello puede terminar con la cultura de los pueblos indígenas (Ticunas y Yahuas). Allá hay mucho que hacer, no sé por qué las autoridades no actúan. Está De Vida para ver los cultivos alternos y el Pedicp con el tema del cacao, pero no es suficiente”, habló Pérez.

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