La corrupción… «mal de muchos, consuelo de tantos……»

Por: Lic.  Luis Roldán Ríos Córdova   rioscordova2010@hotmail.com

Algunos peruanos van a lanzar el grito al cielo al leer este artículo por considerarlo ofensivo y antipatriótico; otros me darán lástima por irreverente tan solo por  mencionar el nombre del Perú como si la corrupción fuera patrimonio exclusivo del país; alguien simplemente dirá: «La ignorancia es  atrevida…. ¡Qué se puede esperar….!»

Es cierto que la pobreza moral expresada en la corrupción cual pan nuestro de cada día, existe en todos los países del mundo. Pero. ¿No es de tontos que el mal de muchos sirva de consuelo?   Entre nosotros es el consuelo de tantos…  Sin embargo, este dictamen cómplice lo usamos todos los días para aceptar como normal  la clamorosa ausencia de valores cívicos y morales tales como las irresponsabilidades ante la familia o ante la sociedad, nuestra falta de respeto a las leyes, a las normas, nuestra indisciplina cívica y el poco valor a la vida ajena, priorizando intereses particulares sobre los intereses colectivos o  nacionales.

Este país es un  país  de corruptos.        Así de simple.

¡Ahorquen a este maldito…!  _Dirá en estos momentos algún lector escandalizado.

¡Calma amigo lector! No seas avestruz tapándote  ojos y oídos para que el problema no exista.

¡Existe pues!, pero… ¡Qué vamos a hacer!_ Dirá resignado otro lector.  Mal aventurados los que han llegado a ésta conclusión por que de ellos será el reino del caos social.

¿Es muy dura la palabra?   Puede que si.   Lamento decirle a tu delicada sensibilidad que no encontré un sinónimo que se ajuste a la realidad nacional sin «herir tu candorosa susceptibilidad».  Lo siento.  Las cosas son como son.

A ti lector escandalizado te pregunto: ¿Puedes asegurarme que el Perú  siempre ha estado conducido por gobiernos honestos? ¿O que sólo algunos no fueron honestos?  No.  ¿Verdad?

Es que en nuestro país ya  ni los ingenuos como yo creemos eso.

Cuando la lógica concluye, que sólo los corruptos gobiernan a los corruptos.  ¿Cómo sobrevivimos los que intentamos ser probos sin morir en el intento?  Cuestionamiento que nace de otra interrogante: ¿Puede un  honesto gobernar a los corruptos sin ser vilipendiado, calumniado o retirado del circo? En el mundo de los humildes, si; pero en el mundo político tal cual lo conocemos, imposible…por ahora.

¡Maten a este tarado!  _ Estará diciendo  otro corrupto por ahí,  convencido de que ver, oír y callar y del mundo gozar es lo correcto, desconociendo adrede que: «El que calla otorga»…o  que «El silencio es complicidad»

El círculo vicioso es omnipresente, gobernantes corruptos generan pueblos corruptos y pueblos corruptos generan gobernantes corruptos. ¿Quién es primero? La respuesta puede parecerse  al cuento del huevo y la gallina.

Por lo tanto, cabe aceptar que la corrupción nacional obedece a un proceso evolutivo que en algún momento empezó y que puede ser explicado científicamente, para entender el camino a seguir, con la ayuda de Carl Marx u otros eminentes sociólogos, como Darwin nos ayudó a entender  la evolución de las especies.

El peligro reside que en el Perú ya nadie se escandaliza, hierve la corrupción en cantidades  exportables, más bien todos queremos participar de alguna forma o de todas maneras o simplemente servirnos de ella en algún momento… ¿O no?…

¿Usted nunca? Si eres la excepción estás confirmando la regla. Me alegra, no por la confirmación, sino, de que seas tú la excepción. Bastará por ejemplo, que un profesor apruebe al hijo de un colega sólo por que es su colega.  ¿Es una pequeñez de corrupción?  La corrupción es como el Amazonas: humilde nace entre picachos fríos…soberbio muere rechazando al mar.

Veamos un ejemplo coyuntural. Los más ingenuos creemos que la condena al chino y a Montesinos es el final de la corrupción en el Perú, por lo menos en ese ámbito.  Falso pues.

Al margen de que la justicia es una venganza legal que de algún modo satisface a las víctimas, este es sólo un tsunami que ocurre cada cien  años. Más bien parece que la condena a Fujimori  y Montesinos sólo es una fiesta cívica más del montón de remedos de justicia para hacer creer  al pueblo que la democracia funciona y que la condena es el inicio de la moralización y no un mero acto judicial para mantener el equilibrio social…. Deseo equivocarme.

¡Este imbécil no se da cuenta de que en todas partes se cuecen habas! _ Estará diciéndome algún resignado lector. _ Claro. Pero en el Perú se cuecen habas en ollas comunes en cada esquina donde los encargados de armar la fogata son los pobres, la leña la ponen  los que algo tienen, los dirigentes prenden la candela, las autoridades abanican el fuego, el poder judicial revuelve la cocción cuidando que no se queme, al final, todos nos servirnos del banquete de habas. Algunos calientito, otros esperan que se enfríe, algunos se sirven descaradamente, otros  delicadamente y temiendo que les haga daño, algunos comen moderadamente, unos pocos  agarran un trocito y lo prueban temerosos del sabor, a pocos no les gusta pero lo comen por necesidad,  unos cuantos lo comen torpemente y terminan embarrados, en cambio, los más, luego de comerlo se limpian  tan bien, que parece que no han comido nada; en fin, cada quien  tiene su forma, su momento y su decisión al respecto para servirse del banquete de habas.

¿Podré tirar yo la primera piedra?… ¡Ave María…!

¿Y donde quedan las excepciones? _ Reclamará algún inmaculado, con todo derecho _Claro que existen, pero  ellos no terminan con el problema, sólo confirman  la regla.

No poder afirmar que somos una sociedad de honestos o de honrados por que dos o tres lo somos y nos esforzamos, en realidad somos una sociedad muy enferma y en la medida que no lo reconozcamos y lo aceptamos como una enfermedad endémica de nuestro país, nunca podremos salir de ella, precisamos una autoevaluación nacional, bajo el umbral de la justicia que es el fundamento legal, natural y filosófico de la paz, paz que necesitamos para vivir mejor bajo los principios éticos de la democracia entendida como  la justa distribución de la riqueza o de la pobreza, terminando con la idea que la democracia es poder insultarle de ladrón al gobernante, quemar llantas sin ser perseguido, darle un puñetazo en el ojo al policía sin ser reprimido o votar por quien nos va a dar trabajo estando en el poder.  Eso no es democracia.

Cortar la corrupción no pasa sólo por aumentar el número de policías y patrulleros o construir más cárceles, eso es como  agrandar el cementerio para solucionar una epidemia.

Si de verdad queremos una nueva sociedad, tenemos que empezar por tipificar al robo que comete un funcionario de gobierno como delito de lesa humanidad y  condenarle con pena de muerte por todo lo que  significa para el pueblo que humildemente confía en ellos y por los años de postergación que el tal delito  acarrea a los más pobres y a sus hijos.

Esto, acompañado de un proyecto nacional de ESCUELA OBLIGATORIA PARA PADRES Y MADRES, en por lo menos tres ciclos de 4 meses cada uno, gratuito, otorgando título a nombre de la nación. Exigido como requisito con el mismo rigor que se exige un título profesional, para trabajar en cualquier centro laboral público o privado.

Nadie educa mejor a los hijos que progenitores  preparados para ser padres o madres bajo cualquier circunstancia de la vida, enfatizando temas como: Cómo brindar a los hijos una infancia sin traumas. Cómo evitar la timidez en los hijos. Cómo formar hijos creativos,  triunfadores y emprendedores; bajo el concurso  de psicólogos y pedagogos calificados.

Esto en el futuro ha de reducir gastos al MEF en los rubros presupuestales para mantener  cárceles por que los  niños bien criados, adecuadamente educados, serán mejores adultos, profesionales probos y ciudadanos respetuosos de la ley. Por que los buenos padres forman buenos hijos, y…»Sólo los buenos hijos,  serán buenos padres»

Si hacemos esto podemos decir que somos  un país creativo, sino, sólo estaremos llamándole creatividad al hecho de copiar lo que otro país hace y viveza criolla a la delincuencia.

¿Que esto cuesta mucho?     Claro que si.

Pero se tiene que hacer serias y responsables inversiones en este proyecto de enseñar a ser padres y madres, si no queremos seguir siendo el país rico en recursos naturales y pobres en todo lo demás  y que la corrupción siga siendo el mal de muchos y el consuelo de tantos….

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