JUZGADO INVESTIGACION

EDICTO JUDICIAL
En el Exp. N° 0070-2017-51-1905-JR-PE-01,seguido contra RICARDO AHUANARI NATORCE, a quien se le atribuye el Delito Contra la Libertad Sexual en la modalidad de DELITO VIOLACIÓN SEXUAL DE MENOR DE EDAD, previsto y sancionado en el art. 173 primer párrafo numeral 2 del Código Procesal Penal, en agravio de la menor de iníciales L.Z.C.O., debidamente representado por su madre LETYS OCHOA CHOTA, el señor juez del Juzgado de Investigación Preparatoria del Módulo Básico de Justicia de Requena ha dispuesto se notifique mediante edicto judicial a la representante legal de la parte agraviada, esto es, LETYS OCHOA CHOTA, con la siguiente resolución: RESOLUCIÓN N° CINCO (05). Requena, dieciséis de septiembre Del año dos mil diecinueve.- I.- PARTE EXPOSITIVA: OIDO a las partes en esta audiencia pública, VISTO lo actuado; y CONSIDERANDO: II.- PARTE CONSIDERATIVA: PRIMERO: En esta audiencia el Ministerio Publico ha sustentado su requerimiento acusatorio, contra RICARDO AHUANARI NATORCE, a quien le atribuye el presunto Delito Contra la VIOLACIÓN SEXUAL DE MENOR DE EDAD, cuando esta contaba con once años, señalando dentro de los fundamentos facticos, que el denunciado es conviviente de la madre de la menor agraviada del año 2009, hasta la fecha que se produjo la denuncia, esto en año 2016, esto es, la menor es hijastra del imputado y ha vivido con ellos desde que ella ha tenido tres años de edad, siendo que el 07 de octubre del 2016 en horas de la mañana, la madre de la menor la notó con un comportamiento distinto al normal, y al preguntarle lo que le ocurrió, la menor le habría contado que su padrastro habría abusado sexualmente de ella, habiendo narrado la menor que el día jueves 06 de octubre del año 2016, el acusado había aprovechado que se encontraban solos en el entablado de su casa, para abusar sexualmente de ella, habiendo mantenido relaciones sexuales por vía vaginal, y que fueron varias las oportunidades específicamente cinco veces, en que la menor había sido víctima del abuso sexual, siendo la primera vez el mes de agosto del 2016, también en el entablado de su casa, asimismo que estas relaciones sexuales se habrían llevado a cabo con el consentimiento de esta menor, la misma que ha indicado el Ministerio Publico, no tendría relevancia para la configuración del presente delito, además que la menor no conto los hechos a su madre por temor de ser reprendida o castigada; como circunstancias posteriores, ha indicado que luego de tomado conocimiento, la madre de este presunto abuso sexual, se dirigió a la Comisaria con la finalidad de efectuar la denuncia, siendo la menor sometida al respectivo examen médico por parte del Médico del Centro de Salud de  Bagazan y posteriormente también se le practico otro examen Médico en la ciudad de Requena, el mismo que arrojo como resultado desfloración vaginal antigua; a raíz de esta denuncia el imputado se traslado a la ciudad d Iquitos donde actualmente tiene su domicilio. SEGUNDO: Los elementos convicción que ha señalado el Ministerio Público son los siguientes, el acta de denuncia verbal que presentó Letys Ochoa Chota, madre de la menor agraviada, donde habría narrado los hechos que le habría contado su menor hija, también ha señalado la declaración de la madre de la menor agraviada Letys Ochoa Chota, en sede preliminar, ha señalado también la declaración referencial de la menor agraviada de iníciales de once años, donde habría sindicado al acusado, como autor del abuso sexual en su contra, en el mes de agosto del 2016, en el entablado de su casa, y no aviso a su madre, por temor a que le castigaran, también ha señalado como elementos de convicción el documento Nacional de identidad de la menor agraviada, con lo cual acredita su edad al momento de los hechos, esto es 11 años, el resultado de la apreciación médica, que se le aplico a la menor agraviada, y la declaración indagatoria del acusado Ricardo Ahuanari Natorce, estos elementos de convicción son los que sustentan el requerimiento acusatorio formulado por el Ministerio público. TERCERO: Siendo esta etapa intermedia, el filtro donde se analiza cada caso concreto a afecto de verificar si se presenta una causa probable que merezca ser llevado hasta la etapa estelar del proceso, que es el juzgamiento, la misma que está vinculada como una suficiencia probatoria objetiva e idónea y pertinente que orienten a establecer la presunta responsabilidad que se le atribuya al acusado, de lo contrario en caso de que no se configure una causa probable, bajo estos parámetros de nivel de exigencia que requiere este nuevo modelo procesal penal, pues éste es un proceso eminentemente garantista, entonces corresponde a esta judicatura analizar cada caso en concreto, pues incluso como lo ha puesto en relevancia el abogado de la defensa, el juzgador tiene la facultad de disponer el sobreseimiento la causa, siempre que alguna de las causales de sobreseimiento sean evidentes, y no haya la posibilidad de incorporar nuevos datos de investigación. CUARTO: Llama la atención, a esta judicatura, que dentro de los elementos de convicción que ha indicado el Ministerio Público, no se haya citado la apreciación médica, que se le practicó la menor agraviada en el Centro Salud de Requena, conforme el Oficio N° 1184-2017, ya que, dentro de los elementos de convicción, sólo se ha citado la apreciación médica que se le practicó en el  Centro de salud de Bagazan, y esto es, notoriamente importante por cuanto la apreciación médica que se le practico en el Centro Salud de Bagazan, las conclusiones en el diagnostico fueron las siguientes: – no lesiones, ni escoriaciones recientes en región vaginal, – no secreciones, – himen de difícil apreciación, (no se explora), por la cual se solicita evaluación por especialista (médico legista), – no lesiones traumáticas ni contusiones corporales; de lo que se puede concluir entonces, con esta apreciación médica, que en esta primera revisión, si bien es cierto, no pudiendo determinar el grado de lesiones que habría sufrido, referido a la posible desfloración que habría sufrido la menor, sin embargo, también se pone en evidencia, que no se encontró lesiones, ni escoriaciones recientes en región vaginal; sin embargo, de otro lado tenemos la apreciación médica que se le practicó en el Centro Salud de Requena, en donde el médico, Henry Johnny Ognio Huaman, concluye como diagnóstico: -himen con signos de desfloración antigua, – región anal acto sexual contranatura antigua; con lo cual se pone en evidencia, que estos dos resultados de apreciación  médica, deberían ser complementarias entre sí, sin embargo este último no ha sido tomada en consideración, más aún porque es en este último documento donde el médico tratante habría especificado, que la menor presentaba signos de desfloración antigua, pero más aún también acto sexual contranatura antiguo, situación que tampoco habría sido observado, en el requerimiento fiscal, más aún, si la menor agraviada dentro de su declaración aún en la etapa de investigación preliminar, ni tampoco la denunciante, madre de la menor agraviada, habían señalado que el abuso sexual también se habría realizado vía anal. Aunado a ello, es de considerar que la menor agraviada en su referencial, ya en la etapa de investigación preparatoria, esto es, en su declaración a nivel fiscal, efectivamente ha señalado que un joven le había tocado su vagina el año pasado, ¿cuando se le pregunto si el Sr. Ricardo haciendo referencia al procesado le había tocado su cuerpo?  ella respondió: que no; ¿Cuando se le pregunta porque en la comisaría dijiste que tu padrastro había abusado de ti, de ser así, a quien le contaste?, ella dice, que le echo la culpa a su padrastro, porque el joven ya no estaba, no le contó a su mamá, pero si a su abuelita, lo que el chico le había tocado, es más señaló que sí tuvo relaciones sexuales con ese joven, que era de la ciudad de Nauta, y que tenía quince años, no recordando su nombre, y que habrían tenido relaciones sexuales en su casa, más adelante en otra pregunta, en la respuesta, se advierte que el chico era su amigo, y que su mamá al enterarse de ello, le llevó a la posta para revisarla, y ahí le dijo que habría sido su padrastro por miedo a que le castigue. Entonces, advertimos, por eta judicatura que no estarían adecuadamente descritos los hechos, materia de la denuncia, por lo que, inicialmente, se habría hecho referencia de un abuso sexual sólo por vía vaginal, luego una apreciación médica, hace referencia a que la menor también presentaba signos de desfloración de actos contranatura antiguos, la declaración de la menor agraviada, no es concordante, con la declaración de la mamá de la menor agraviada, solamente se ha realizado a nivel de investigación preliminar, mas no en la investigación preparatoria, tampoco se ha llevado a cabo la pericia psicológica, tanto de la menor como del procesado, no se habría cumplido con llevar la declaración de la menor en cámara Gessel, ni tampoco se había indagado sobre la abuela materna de la menor, ya que, está ha señalado que la agresión sexual que habría mantenido ella con este otro menor de quince años, le habría contado a su abuela y no a su mamá. Entonces todas estas circunstancias, no permiten establecer una vinculación sólida y suficiente para esta judicatura. QUINTO: Dentro de estas facultades, que establece nuestra norma procesal penal, tenemos lo establecido en el inciso 4 del art. 352 del Código Procesal Penal, de disponer sobreseimiento de la causa aún de oficio, cuando concurran los requisitos establecidos en el numeral 2 del art. 344 del Código Procesal Penal, siempre que resulten evidentes y no exista razonablemente la posibilidad de incorporar en el juicio oral nuevos elementos de prueba. SEXTO: En este caso en concreto, si bien es cierto, se cuenta con una inicial sindicación de la menor agraviada, a nivel de investigación preparatoria, la menor, no ha persistido en su sindicación contra él procesado y por el contrario, dentro de su declaración prestada con todas la garantía del caso, pues en esta diligencia ha participado no solo el Fiscal penal, sino también el fiscal de familia y la psicóloga, así como la madre de la menor agraviada, en cuya declaración ha sido contundente al señalar que le habría echado la culpa a su padrastro, porque ya no se encontraba la menor con quien sí habría tenido relación sexual, e incluso señalando que ello se había producido en el interior de su casa, y que solo por miedo, es que, le habría atribuido responsabilidad a su padrastro, miedo al castigo que le podría inferir su Sra. Madre. De otro lado, también advertimos, que si bien es cierto, no se ha realizado algunas diligencias que serían también importantes, para el mejor esclarecimiento de los hechos, sin embargo, con los elementos de convicción que ha presentado al Ministerio Público, notamos una serie de incongruencia, desde la narrativa de la imputación en contra del procesado, de lo que advertimos, y podemos verificar, es que si se habría deducido un abuso sexual contra la menor, con los documentos consistentes en la apreciación médica, tanto en el Centro Salud de Bagazan, como en el Centro de Salud de Requena, sin embargo la vinculación de este hecho con el procesado, que es lo que, no se habría establecido de manera objetiva y suficiente, analizando e incluso el caso, bajo los parámetros del Acuerdo Plenario N° 02-2005, y del Acuerdo Plenario N° 01-2011, sobre la valoración de la prueba en los delitos sexuales, advertimos que respecto a la ausencia de incredibilidad subjetiva, esta garantía certeza se cumpliría en el presente caso, por cuanto no vemos en ninguno de los actuados, alguna conducta revanchista, de odio o de enemistad, o en todo caso otro tipo conflicto entre las partes, sin embargo respecto a la verosimilitud y la persistencia en la incriminación, advertimos que no encontramos un relato coherente, tanto de la madre de la menor como de la propia menor, y bajo estas circunstancias es que el Ministerio Público habría iniciado su investigación, y no ha podido establecer de manera razonable la vinculación del procesado con estos hechos, pues se cuenta en esencia solo con una sindicación de la menor a nivel de investigación preliminar, donde se contó en su declaración sólo con la presencia de la menor, de la madre de la menor y del efectivo policial, en contraposición a la declaración que prestó con todas las garantías de Ley a nivel de investigación preparatoria, por lo que, esta judicatura considera otorgarle mayor valoración a la declaración prestada a nivel investigación preparatoria, más aún si de la propia declaración que ha tomado el Ministerio Público, para relatar los hechos atribuidos al acusado, en ninguno de esos extremos ha señalado que el acusado habría abusado de la menor, vía anal, sin embargo esta lesión, si se presenta en  la apreciación médica, habiendo un enorme vacío, respecto a este extremo, lo que imposibilita y resta verosimilitud a esta versión incriminatorio, más aún si no se ha persistido esta sindicación, conforme se tiene de la declaración de la propia menor a nivel de investigación preparatoria, por lo tanto, para esta judicatura nos encontramos ante un escenario de insuficiencia probatoria, la misma que la norma procesal no permite otra alternativa a efecto de poder de evidenciar razonablemente la posibilidad de incorporar nuevos datos a la investigación, como sucede en el requerimiento de sobreseimiento donde si le faculta al juzgador poder disponer una investigación suplementaria. De otro lado, con las garantías del nuevo modelo procesal penal, ya no se puede permitir que procesos donde no se cuente con una causa probable llegue hasta la etapa de juzgamiento, es decir, ya no existe una acusación formal como lo permitía el anterior modelo procesal de corte inquisitivo. En ese sentido esta judicatura, concluye que en este caso en concreto se presenta notoriamente la causal de sobreseimiento establecido en el artículo 344, inciso 2 , literal d) del Código Procesal Penal, esto es, que no existe razonablemente la posibilidad de incorporar nuevos datos a la investigación y no haya elementos convicción suficientes para solicitar fundadamente el enjuiciamiento del imputado;  actuando de oficio esta judicatura, ya que, esta facultad se encuentra prevista expresamente en nuestra norma procesal penal, cómo una elección que se adopta en este tipo de audiencias. III.- PARTE RESOLUTIVA: Por estas consideraciones, con motivación de la presente resolución, el Juzgado de Investigación Preparatoria de la Provincia de Requena, RESUELVE: DECLARAR DE OFICIO EL SOBRESEIMIENTO DE LA CAUSA,  en la causa seguida contra RICARDO AHUANARI NATORCE, a quien se le atribuye el Delito Contra la Libertad Sexual en la modalidad de DELITO VIOLACIÓN SEXUAL DE MENOR DE EDAD, previsto y sancionado en el art. 173 primer párrafo numeral 2 del Código Procesal Penal, en agravio de la menor de iníciales L.Z.C.O., debidamente representado por su madre LETYS OCHOA CHOTA. Firmado. Dr., William Leopoldo Alejo Cruz- Juez titular del Juzgado de Paz Letrado con Funciones de Investigación Preparatoria de la Provincia de Requena. Abog., William Marlon Eche Zapata- Especialista Judicial de Juzgado -Juzgado de Investigación Preparatoria.
Requena, 25 de septiembre de 2019
V-3(27,30 y 01)

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