Estuvimos pensando varias veces sobre este tema que nos angustia cuando recorremos la ciudad de Iquitos, al ver por todos lados, en las esquinas, en las bermas centrales, a mitad de las cuadras, al borde de las veredas, bajo árboles, en las veredas de las plazas, en los mercados, etc. 

Nos preguntamos también que cómo se puede denominar isla bonita a un lugar donde por todos lados se respira basura, y lo decimos con dolor, no es así, tenemos una “isla sucia”, que por años de años no pueden solucionar las autoridades de turno ni municipales, ni uniendo esfuerzos entre distritos con el gobierno regional.

¿Qué se necesita? Dos cosas: voluntad política y una ciudadanía educada en no ensuciar. Es que esto es prioridad porque una ciudad sucia solo puede generar enfermedades ante tantas bacterias que se van formando y la podredumbre que respiramos.

¿Qué es lo que falta? Lo que vemos es que faltan carros volquetes y furgonetas recolectoras, puesto que la cantidad que existen no se abastecen y por supuesto de dotarle del personal necesario para que cumplan bien con la labor de recolección de la basura.

Paralelo a ello, una campaña educativa intensa y persuasiva a la ciudadanía en general, de todas las edades, para que no contribuyan con la suciedad botando su basura en cualquier parte. Toman una gaseosa y lo lanzan al borde de la pista, comen su aguaje en bolsa y arrojan todo a la vereda, comen un curichi y arrojan al piso, toman sus cervezas y lo botan al borde de la pista. ¡Qué vergüenza!

Se imaginan la impresión de los turistas sobre nuestra ciudad, sobre lo que están pensando de nosotros, que somos unos desaseados, por decirlo de forma amigable y no cuesta nada disciplinarnos en no botar la basura en cualquier parte. Si no hay donde arrojarlo cargar nuestra basura en el bolso, en la mano, hasta encontrar un recipiente.

Una vez más estamos en campaña electoral y otra vez los candidatos nos venderán la promesa de que gestionarán para convertirnos en una ciudad limpia. Podemos empezar por cambiar nosotros y al mismo tiempo exigir ya que se cumpla con la limpieza pública con eficiencia.

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1 COMENTARIO

  1. Es la dura realidad de Iquitos, acá los culpables somos todos, tanto las autoridades por no hacer su trabajo así como todos los que vivimos acá por no tener una cultura de limpieza y votar la basura dónde se nos plazca.
    Todo lo linda y hermosa. Que tiene nuestra ciudad, lo malogra la cantidad de basura que se ve en todas partes.

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