• Bruno Monteferri, director de «Conservando por la Naturaleza» de la SPDA
  • Indica que lo que se conoce es muy poco con relación a la magnitud de problema

20 millones de soles es la multa por traficar ilegalmente con animales silvestres. Hasta 5 años de cárcel es la pena por cazar, extraer o capturar animales silvestres sin autorización. Si compras, vendes, almacenas o transportas animales silvestres podrías ir a la cárcel hasta 5 años; estas son algunas de las multas y penas que rigen contra el tráfico de vida silvestre, pero estas no son barrera ni aquella piedra en el camino que impidan a más personas a traficar con especies, hasta muchas veces endémicas. El tráfico de animales silvestres es el 3er. mercado ilegal en el mundo, detrás de él se encuentra el tráfico de armas, drogas y la trata de personas.
Bruno Monteferri, director de «Conservando por la Naturaleza» de la SPDA, organismo que trabaja en dos proyectos: «Lucha contra el tráfico de fauna silvestre en el Perú a través del empoderamiento de las autoridades locales, la sociedad civil y las comunidades en Loreto, Amazonas, Ucayali y San Martín», mostró su preocupación ante el acelerado ritmo de depredación en el que se encuentra el mundo animal, «Hay un contexto de corrupción, de impunidad, de falta de capacidades humanas, para poder atender y entender el problema, lo que se conoce es muy poco con relación a la magnitud de problema, las cifras que se tienen son de los animales decomisados, de las intervenciones, pero se sabe que eso solo representa un porcentaje muy bajo de lo que está ocurriendo, hemos tenido estudios científicos desde el 2001 de Richard Bodmer, por ejemplo, que planteaba que en Iquitos se vendía 28 mil primates al año. En este mismo diario ha salido un reportaje sobre una intervención de carne de monte en una gran cantidad de restaurantes de la ciudad, y ahí se puede ver que se sigue vendiendo carne de monte sin que existan documentos adecuados, la gente sigue teniendo fauna silvestre como mascotas sin saber todas las enfermedades que les pueden pasar a sus hijos, también desconocen de todas las muertes que se han tenido que dar para que esa especie llegue como mascota a su casa».
«Este taller lo que está generando es más información y la problemática real, las cifras, cuantas especies están siendo traficadas, cuáles son las rutas de tráfico ilegal».

(LR) Cuáles son las rutas que han podido identificar
En Iquitos hay tres rutas principales una que se va directamente hacia Colombia, otra que se va a la costa pero va pasando por toda la zona de Yurimaguas, Moyobamba, Tarapoto, y después se va hacia Chiclayo, hacia Lima y luego Tumbes, esas son las vías que debemos cuidar más, son transporte fluvial y terrestre.

(LR) Conociendo todos estos datos y que son informaciones que las autoridades tienen conocimiento, entonces ahí se mezcla, lo que tú ya decías, corrupción e impunidad. Existe un sistema que no es consciente de lo que esto puede generar
Yo creo que conciencia hay, el tema es que no se da la importancia debida o que por otro lado hay personas con buenas intenciones dentro del gobierno, pero no tienen las capacidades para poder afrontar el problema ante su magnitud, entonces se han dado casos que se han hecho intervenciones y no contaban con jaulas ni equipos adecuados y necesarios. Es por eso que con este proyecto se está haciendo una donación de jaulas y materiales como guantes para poder, por ejemplo, tratar de una manera adecuada a la serpiente. Los equipos lo recibieron personal del Programa de Fauna Forestal del Gobierno Regional de Loreto.
Otro de los dilemas es que una vez incautados los animales ¿A dónde van? la población lo que no que sabe es que muchos animales tienen ser sacrificados porque no hay lugares adecuados para ser destinados, hay pocos centros de rescates en el Perú, y aquellos que existen están sobre poblados y no se dan abasto, tampoco tienen los fondos  para comprar los alimentos.

(LR) Después de este proceso que involucra a instituciones, qué es lo que sigue
Lo que se busca es que exista una mejora comprensión del marco legal de los roles que le corresponde a cada autoridad, identificar esos «cuellos de botella» que están haciendo que no se genere un cumplimiento de las normas de una manera adecuada, que exista una mejor coordinación interinstitucional entre instituciones que están involucradas como Fiscalía Especializada de Ambiente, Policía Nacional, la Marina, el Serfor, entre otros, la idea es ver cómo se trabaja de manera conjunta para abordar este problema.  (MIPR)

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