“Hay que revitalizar la capacidad de protesta de la gente”

  • Opinó el conocido antropólogo Alberto Chirif.

 

En un comentario breve respecto a lo que vendría ocurriendo en la Amazonía desde su óptica profesional.
“Me parece que la conciencia ciudadana está muy baja. No tiene capacidad de reclamo, de decir qué es lo que quiere y se acepta cualquier cosa.
La gente se ha acostumbrado a vivir en malas condiciones, pienso que hay que revitalizar la capacidad de protesta de la gente, no para cosas personales, sino en una marcha mancomunada, de una colectividad compacta, de ciudad o región.
Las calles cada día están más deterioradas, basura por todos lados, las pistas son un desastre, las autoridades manchadas de presunta corrupción”, refirió Chirif.
¿Hay esperanza en los nuevos gobernantes?
-Lamentablemente no creo que los posibles candidatos que lleguen a gobernar logren un cambio fundamental. Yo espero poco, pero siempre se dice que la esperanza es lo último que se pierde, habrá que darles el beneficio de la duda a los que entren y ver qué hacen en los primeros meses de gestión como nuevas autoridades. A ver si hacen algo.
En las últimas décadas no se ha hecho nada a pesar de los millones que se han ido. A pesar del valor que tiene la producción que hacen los campesinos en la selva, en la ribera y pueblos indígenas para el consumo diario.
Existe un trabajo del IIAP que aún no ha sido publicado, pero creo que ofrece luces valiosas sobre el tema. Si las autoridades son conscientes tendrían que tomar esa base para planificar mejor sus actividades. (L.M.HERRERA)

One thought on ““Hay que revitalizar la capacidad de protesta de la gente”

  1. Jorge Marreros Benites, Sociólogo 06/10/2018 at 12:41 am -

    La “conciencia ciudadana” del habitante de Loreto, es el pensamiento generalizado, de subestimar a su origen étnico y geográfico amazónico y de sobrestimación a la novedad económica, política y cultural foránea. Este ciudadano, separa mentalmente el tiempo de “modernidad” y el espacio de tradicionalidad; por eso prefiere vivir la velocidad consumista de la economía de mercado en la ciudad, para extenderla predadoramente en la economía natural del campo. La ciudad parasita a costa del campo. El ciudadano citadino se cree superior al ciudadano campesino. Por consiguiente, predomina el individualismo sobre el colectivismo, tanto en el citadino como en el campesino: unos pocos reclaman porque saben lo que quieren y otros muchos no reclaman y aceptan cualquier cosa; finalmente estos conformistas imponen la mala costumbre de vivir en condiciones de inseguridad, de suciedad, de desorden, de agresividad, de irrespeto, de alimentación sin nutrición. ¿Cuáles son los orígenes de este predominio de la sobrestimación individualista a lo “moderno” sobre la subestimación colectivista a la identidad amazónica?. Un origen es, la disminución de la jornada escolar de 8 horas diarias y 6 días semanales, a 4 horas efectivas y 5 días semanales desde hace casi medio siglo. Otro origen es, el incremento de los medios audio-visuales de los aprendizajes sociales que no exigen comprensión lectora y razonamiento lógico matemático, o sea, que inhiben a la reflexión intelectual. Otro origen es, el predominio de la difusión aculturante de la historia bíblica en las sectas religiosas, mientras cada vez menos se aprende la historia amazónica y andina interculturante en las escuelas de jornada escolar reducida. Y otro origen es, la inconsecuencia del ciudadano gobernante ante el ciudadano que le ha elegido, quien finalmente también se corrompe aceptando que aquel “robe pero haga obras”. ¿Qué hacer? Combatir los errores de la burocracia sindical vividora en la educación, de la burocracia indígena petrolera vividora en las federaciones de pueblos originarios, de la burocracia evangélica codiciosa y lujuriosa vividora en las iglesias; hasta hacerlos despreciables, aislados y reemplazados por auténticos sindicalistas, auténticos líderes indígenas, auténticos imitadores de Jesús. Que éstos auténticos sean elegidos para un Diálogo Constituyente, que transforme las experiencias de luchas populares en pensamientos jurídicos que se redacten en una Constitución