Sus determinaciones y acciones siguen siendo bien vistas por el vecindario que expresa, de diferente forma, su aprobación a la gestión de la alcaldesa Adela Jiménez. Primero tuvo el respaldo de la población por la reubicación de Próspero a la plaza 28 de julio, de la “feria navideña” de los ambulantes, que hasta habían amenazado una trifulca si les movían de un sitio que ellos consideraban ganado.

Hoy, ha demostrado su preocupación como autoridad edil, por la presencia de residuos contaminantes en el Hospital Iquitos, altamente peligrosos, acumulados sin ningún cuidado. La visita ha sido inesperada y les ha caído de sorpresa a los funcionarios de ese nosocomio.

La alcaldesa ha verificado, personalmente, en compañía del Fiscal en materia ambiental y representantes de la Dirección Regional de Salud, cómo se está haciendo el proceso de recolección de los residuos sólidos y, lo que no está bien hecho en el manejo de la basura hospitalaria, que estaba junto a los bio contaminantes, observado por las autoridades presentes, como la Policía Ecológica.

Este tipo de intervención se debería hacer a todo establecimiento que tengan que ver con el manejo de sus residuos, especialmente aquellos donde se ofrecen alimentos y bebidas, llámense restaurantes, chifas, pizzerías, discotecas, etc. labor muy aparte de constatar la preparación de comidas si se hace tomando los cuidados higiénicos exigidos, a fin de resguardar la salud del público.

La lectura que tiene la población sobre el desempeño del cargo de alcaldesa de la señora Adela Jiménez, es que está muy bien asesorada, pero que en lo que más destaca es que toma con mucha responsabilidad el manejo de la solución de los problemas, asumiéndolos como un reto.

Hasta el momento, la alcaldesa va bien. Y eso tiene que continuar así, no por un futuro político de ella, sino, principalmente porque nuestra provincia esté bien gobernada.