Goles son amores

Algún personaje vinculado al deporte lo dijo alguna vez. Esta frase recobra importancia en nuestro país golpeado por intensas lluvias y huaicos, que en medio de nuestro dolor por los compatriotas todos damnificados, colaboradores, indiferentes (porque los hay), todos, hemos sentido la emoción de que nuestra selección peruana de fútbol ganara el partido de ayer frente a Uruguay, por las eliminatorias a Rusia 2018.
Los goles son amores, en tanto y en cuanto además de la unión que nace de la solidaridad con los paisanos que sufren por los accidentes naturales, nos volvimos a unir para gritar a todo pulmón que Viva el Perú; y que viva porque así como a miles les gusta y une el fútbol, a miles también les une el amor al prójimo.
Cuán emotivo es ver que a través de las redes sociales se va sumando el apoyo, se organizan las familias, los amigos, los desconocidos, los colegas, los connacionales desde el extranjero, todos, todos quieren aportar con un granito de arena que va sumando y se hace grande.
Mientras muchos están en la capacidad económica de aportar, otros lo hacen con su trabajo, en el empaquetamiento de los donativos, en la selección de las cosas que van llegando, en la preparación de alimentos, en la repartición de los mismos, contando también con el apoyo de los damnificados que ya se han organizado para que sean debidamente ubicados y que gente extraña no se aproveche de la situación.
Este acto de amor con el hermano que sufre, cuales fueran las causas, deberá permanecer por un tiempo más, así quienes en la actualidad están dando su tiempo y esfuerzo tendrán que sumarse más y más compatriotas. Estos actos vistos desde la sociedad civil, porque punto aparte es el accionar del Estado en sus niveles de gobierno central, regional, provincial y distritales.
En el tema de los gobernantes centrales vale reconocer que la respuesta inmediata ha sido serena, oportuna en la medida de lo que le permitía la logística, la condición geográfica, pero, en los otros niveles las primeras reacciones no fueron percibidas, era como si hubieran quedado en shok, por lo menos los gobiernos locales distritales que se supone tienen sus planes de defensa civil, felizmente todo se va articulando como un engranaje que debe continuar.
Y como los goles son amores y los aportes también, será un gol de media cancha lograr en la etapa de la reconstrucción que las familias no vuelvan a ubicarse en lugares de alto riesgo y que el principio de autoridad se restituya por un tema delicado de seguridad pública, y que las nuevas viviendas que impulsaría el gobierno estén en lugares más seguros. Ojalá en nuestra zona periurbana también se podría aplicar, o en su defecto en el extremo se acaten las medidas de seguridad.

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