•  El mismo que se habría perdido en el año 2016.

 

Difícil conseguir mayores rastros de la pérdida del bote con su motor perteneciente al centro de salud de Moronacocha, puesto que el mismo se habría “esfumado” en el año 2016, estando en pleno 2018.
Las huellas o evidencias serán difíciles de obtener, salvo que haya personajes que quieran colaborar respecto a los hechos ocurridos hace tanto tiempo. Así es la justicia, por eso, justicia que tarda no es justicia. Dicho bien quizá hasta ya ha sido vendido o fondeado.
Ayer se pudo ver a María Gonzáles, fiscal anticorrupción, quien llegó acompañada de un policía adscrito al MP para recorrer los ambientes del centro de salud y así acumular información del caso ocurrido en el año 2016.
Se espera que las investigaciones continúen a fin que lleguen a conclusiones claras respecto a la desaparición del mencionado bote del centro de salud.